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Desconocidas & Fascinantes

Publicado el diciembre 28th, 2015 | por InOutRadio

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Desconocidas & Fascinantes: Victorina Durán, una vida entre bastidores por Carrie Romero

Dicen que su última residencia, en la Calle Escalinata de Madrid, era un santuario de recuerdos, cuadros, objetos y fotos de bellas mujeres (y es que no había duda del safismo de Victorina). Hasta allí se habían acercado personajes de la época tan emblemáticos como Rosa Chacel o Victoria Kent, íntimas amigas de Victorina desde la adolescencia.

Victorina Durán nació en Madrid en 1899, fue figurinista, escenógrafa y pintora, además de crítica de teatro. Y es que su vinculación con este arte se remonta a su primera infancia; su padre, militar de profesión, tenía el abono número 1 del Teatro Real y su madre era bailarina de puntas en ese mismo escenario (como lo había sido su abuela y su bisabuela). Así que Victorina aprendió a andar entre bailarinas, tutús, coristas, camerinos y ensayos.

Desde pequeña quiso ser actriz, pero a la familia paterna no les parecía “ni católico ni bien visto” así que se resignó y se dedicó al dibujo y a la pintura. Desde 1917 hasta 1926 estudió en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, donde conoció a Rosa Chacel y tuvo compañeros tan ilustres como Salvador Dalí.

Se dedicó a la técnica del Batik -que proviene de la isla de Java y consiste en colorear telas aplicando varias capas de cera y de tinte-, con la que cosechó importantes premios tanto a nivel nacional como en el exterior y representó a España en la Gran Exposición de Artes Decorativas de París de 1925.

Victorina Durán

En 1926 un centenar de mujeres intelectuales y artistas se unieron para fundar el Lyceum Club de Madrid, un centro cultural inspirado en los Lyceum de Paris y de Londres, destinado a defender la igualdad y la plena incorporación de la mujer a la educación y al trabajo. Fue la primera organización femenina laica dedicada a las artes y ni su ideología ni sus actividades gustaron a los conservadores de la época que incluso reclamaron a la prensa la “reclusión (de las asociadas) como locas o criminales”. Victorina fue una de las socias del Lyceum Club y sus batiks formaron parte de la primera exposición que se organizó.

En 1929 ganó por concurso la cátedra de Indumentaria y Arte Escenográfico del Conservatorio Nacional de Madrid, siendo la primera mujer en conseguir este puesto. En la prensa apareció una noticia sobre el banquete de celebración, con asistentes de la talla de Victoria Kent y María de Maeztu, lo que muestra que la Durán era un personaje importante en la época.

En el Lyceum Club conoció a Margarita Xirgu una de las grandes actrices del momento, con la que entabló una gran amistad. A través de la Xirgu conoció a Rivas Chérif y a Federico García Lorca; quienes fueron pioneros en la dirección teatral de principios del S. XX. Victorina se unió al equipo encargándose de los decorados y los figurines. Trabajaron juntos en muchas obras de éxito, se puede destacar como anécdota que en la obra “Otra vez el diablo: un cuento de miedo en tres jornadas y un amanecer” Margarita Xirgu hizo de galán; y se pueden ver imágenes de los figurines que realizó Victorina para esta obra. También se sabe que durante las funciones Victorina dejaba lo que estuviese haciendo y se escapaba en los entreactos para estar con la actriz, y volvía en cuanto Margarita salía de nuevo a escena.

Además de su trabajo en la compañía de teatro, Victorina tenía una sección en el diario La Voz, de Madrid, titulada “Escenografía y vestuario”, en la que exponía toda una teoría propia del espacio dramático. Su trabajo supuso una auténtica revolución de la perspectiva escenográfica.

Victorina Duran (2)

Con Federico García Lorca tuvo una relación muy corta y marcada por la complicidad de una sexualidad diferente. El poeta le contó a Victorina que, cuando fuera un autor teatral consagrado, escribiría un drama realista que denunciara la discriminación homosexual. Esto finalmente no fue posible, ya que, como sabemos, a Lorca lo fusilaron poco después, en la guerra Civil.

En 1937 se marchó a Buenos Aires. Victorina no tenía una ideología política concreta, así que aceptó la llamada insistente de la Xirgu desde Argentina, que tenía miedo de que le pasara lo mismo que a Lorca. En los años que estuvo en el exilio pintó escenografías y figurines y fue directora artística de los teatros Colón y Cervantes. También pintó y expuso en Uruguay, Brasil, Chile, Alemania, Francia, etc.

Regresó del exilio en 1949 para trabajar con Salvador Dalí en el Don Juan Tenorio que dirigió Luis Escobar en el Teatro Nacional. Desde ese momento viajó a menudo a París y a Madrid, hasta que volvió definitivamente a España y se instaló de nuevo en la capital en los años 80.

Victorina también escribió, es autora de varias obras inéditas, entre las que destacan sus memorias Sucedió y Así es. En Así es narra alguna de sus aventuras lésbicas. Empieza con la iniciación en 1921, cuando la baronesa de Alcalahí se encapricha de ella y le hace tomar conciencia de su identidad lésbica. El clímax se alcanza con el capítulo dedicado a Una actriz, a la que no menciona (utiliza para ella un nombre en clave), pero todo su entorno nos lleva a Margarita Xirgu. Dedica el capítulo a “todas las actrices que renunciaron a su relación íntima con el hombre. Tuvieron y tienen “amigas” y viven amores que nunca conocieron con ellos”. Victorina reconoce al final que su historia con Margarita fue un amor nunca consumado ya que “no hubo entrega ni posesión”.

En el manuscrito faltan páginas dedicadas a Otra actriz, pero en la introducción confiesa que “ha vestido a muchas mujeres…pero desnudado a pocas”.

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Gracias a los datos encontrados en sus memorias se puede reconstruir el Círculo Sáfico de Madrid, con su década dorada desde la fundación del Lyceum Club hasta que estalló la guerra civil. Un lugar de encuentro y tertulia donde se reunirían mujeres como Carmen Conde, Irene Polo o Lucía Sánchez Saornil. Mujeres rebeldes, feministas y transgresoras, como Victorina Durán, que se atrevió a vivir abiertamente su lesbianismo en el contexto de una España rancia e intolerante.

Murió en 1994, y en su epitafio se puede leer: “No sé si habré dejado de amar por haber muerto o habré muerto por haber dejado de amar”.

 Para saber más:

–      No ha sido fácil encontrar información sobre Victorina Durán, he consultado dos estudios:

  • Uno sobre su trabajo como escenógrafa, en el libro “Estudios de literatura española de los Siglos XIX y XX”
  • otro de Vicente Carretón, “Victorina Durán y el círculo sáfico de Madrid” publicado en la revista “El maquinista de la generación”, donde explica que los familiares de Victorina Durán le hicieron llegar los manuscritos y de ahí hemos sacado la mayor parte de la información.

–          Sobre el círculo sáfico de Madrid, es muy interesante la entrevista a Angie Simonis en el País: http://www.elpais.com/articulo/pais/vasco/Tener/referentes/serios/lesbianas/elimina/estereotipos/elpepuesppvs/20071206elpvas_10/Tes

Es una estudiosa de la época, así que en su blog (http://amazonialibre.blogspot.com/) y en sus libros se encuentra mucha información.

–   También se pueden ver algunas imágenes de los figurines pintados por Victorina, por internet se encuentran también algunos de los cuadros que pintó en el exilio.

 

 

 

 

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