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Publicado el mayo 11th, 2015 | por InOutRadio

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CocínaLES: ‘Ancas de rana’

Las ancas de rana son un manjar exquisito como pocos, y además, muy versátiles desde el punto de vista gastronómico, porque podemos servirlas como entrante o aperitivo, pero también como primer plato, o incluso como segundo. Por otra parte, son muy sanas, porque las ancas de rana son pura proteína, el nivel de grasa que contienen es muy bajo, a menos que tengan mucha celulitis, claro. Vamos a ver si somos capaces de prepararlas para deleitar nuestro paladar.

INGREDIENTES (para 1 lesbiana)

–      2 madres homófobas con hijas lesbianas

–      Las 2 hijas lesbianas de las madres homófobas

PREPARACIÓN

vale

 

 

 

 

 

 

Dicen que las ancas de rana son muy típicas de Castilla-León, especialmente de la zona conocida como “La Bañeza”. Por lo tanto, si las compras en el supermercado, fíjate en que el envoltorio indique claramente su procedencia: “Ancas de rana de La Bañeza”. Ahora bien, si prefieres salir por ahí a cazarlas tú misma, porque te va el rollo silvestre, no busques las ancas en charcas sino donde hay que buscarlas: en casas de madres homófobas que tengan hijas lesbianas. Seleccionas un par de casas así y te plantas en la puerta para hablar amigablemente con las madres. Ya verás como, al cabo de nada, te dirán que sus hijas les han salido “rana”. Una vez que las madres hayan pronunciado la palabra mágica, les pides por favor que te entreguen a sus hijas. Si ellas no saben apreciar su valor en el mercado, tú sí sabrás hacerlo. Generalmente, las madres homófobas no tienen problemas para deshacerse de sus hijas lesbianas.

Te llevas a las dos chicas a casa. Durante el trayecto, déjalas que brinquen y salten a sus anchas, cuanto más deporte hagan antes de preparar el plato, menos grasa tendrán las ancas y su valor nutritivo será mayor.

Ya en casa, la preparación es muy sencilla. Te quedas con las ancas y desechas el resto, aunque es una pena, porque en algunos lugares del mundo los pechos de rana son tan apreciados como sus ancas, o incluso más. Pero aquí, no.

Después de depilarlas, lavas las ancas con esmero, las rebozas y las fríes en la sartén con aceite muy caliente durante unos pocos minutos. Y ya está, las sirves en un plato, un chorrito de limón por encima… ¡Y a comer!

http://www.mis-recetas.org/recetas/show/7807-ancas-de-rana

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