Síguenos en:

Artisteando

Publicado el septiembre 10th, 2018 | por (Admin) Ana Satchi

0

Desconocidas & Fascinantes: Lady Caroline Paget, “La renuente socialite”, por Ann Carrazán

Hoy el turno en las Desconocidas & Fascinantes se le otorga a Lady Caroline Paget, ‘The Moonlight beauty’ – la belleza de luz de luna – era llamada y hacia honor a aquello.

Caroline nació un 15 de junio de 1913, la hija mayor de Charles Paget, 6to marques de Anglesey y de Marjorie Manners, y aquí, el dato de color, Marjorie era la hermana mayor de Lady Diana Cooper, lo que convierte a Caroline en su sobrina, el mundo es pequeño chicas y esto me recuerda a la web creada por Shane, todas de alguna manera estamos conectadas.

Pero volvamos a Caroline, desde temprana edad se la puede ver en películas caseras, y ya ahí se nota su amor hacia el arte, hacia lo bohemio, hacia la libertad; todo esto era divertido para una pequeña niña pero no lo fue tan así cuando se volvió una adolescente y realmente quiso dedicar su vida al teatro, nada propio de la hija de un marques.

La renuente socialité, Caroline era sexy, ridícula y hermosa con sus ojos tristes y su boca petulante.

Su primera experiencia con mujeres fue con nada más ni nada menos que con Tallulah Bankhead, fue gracias a Tallulah que conoce al amor de su vida, Audrey Carten, actriz y dramaturga, quien tuvo su momento de gloria al protagonizar la obra de Gerald Du Maurier, ‘The Dancers’.

Tallulah Bankhead

 

El encuentro sucede en 1934, Caroline contando entonces con 21 años. Desde ese momento en adelante ‘nadie podría ocupar el lugar de Audrey en mi corazón’ según palabras de la propia Caroline.

‘Ella me recordaba a un bello gato de pelaje color azabache, que a veces ronroneaba por afecto pero rara vez se podía confiar en él’ solía describirla Rex Whistler, el gran muralista inglés, Caroline fue su musa, hizo innumerables retratos de ella y su gran tragedia fue que Caroline jamás le devolvió el amor que él le profeso hasta el último de sus días.

Caroline luchaba contra su aristocrática vida en Escocia y la libertad de Londres donde vivía abiertamente con Audrey. Al terminar la guerra, decide seguir el camino de su familia, como así el estamento que toda ‘buena chica’ debía seguir: “Haz lo que quieras detrás de puertas cerradas pero ante todo sé una dama”, siempre la discreción solía martillarle su madre.

Encontró la salida deseada al dilema al casarse con Sir Michael Duff en 1949, también homosexual y con quien acordaron llevar un matrimonio de conveniencia, en ese plan también estuvo el de adoptar un hijo, al que nombraron Charles Duff; hoy Charles cuenta con 68 años y a principios de este año publico sus memorias, las memorias de un niño que nació con una cuchara de plata en su boca, un niño que tuvo todo, en cuanto a lo material se tratase, pero prácticamente nada de sustento emocional, su vida marcada por las mentiras de sus padres, por ver desfilar a los novios de su papá y las nuevas conquistas femeninas de mamá.

El matrimonio, tapadera o no, sobrevivió muy poco, para 1960 ya estaban separados y Caroline se mudó a Tanger donde conoce a la artista Marguerite Mcbey y forma finalmente una relación duradera y estable, tuvo que esperar hasta tener 47 años para lograr la independencia física y moral que tanto anhelo en su juventud, sus últimos 20 años fueron sus más felices, viajo incansablemente por el mundo junto a Marguerite hasta que su vida, un día se apaga en 1976 a los 63 años, dejando detrás a una Marguerite desconsolada y a un hijo con varios interrogantes.

Si quieres saber más sobre esta ninfa escocesa el mejor de los libros para comenzar son justamente las memorias de su hijo, Charley’s Woods. También recomiendo A Curious Friendship por Anna Thomasson.



FacebookTwitterGoogle+Compartir

Tags: ,


Acerca de la autora



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

He leído y acepto el Aviso Legal y la Política de Privacidad

Ir al principio ↑