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Cocínales

Publicado el marzo 23rd, 2015 | por InOutRadio

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CocínaLES: ‘Caracoles en salsa’

INGREDIENTES (para 2 lesbianas)

–      Un local de ambiente para mujeres lesbianas

–      Ganas de salir

–      Cepillarse los dientes antes de salir

PREPARACIÓN

Lo más importante para que esta receta resulte satisfactoria es que las dos lesbianas que vayan a tomarla tengan feeling, que haya química entre ellas, porque se trata de un plato para dos personas y, por lo tanto, es necesario compartirlo, más aún, hay que comerlo al unísono y con cierta compenetración, porque de lo contrario puede resultar indigesto.

No hace falta que las dos lesbianas que van a compartir el plato se conozcan previamente, pueden ser dos perfectas desconocidas, pero en ningún caso pueden ser amigas, porque esta receta, sin atracción sexual, no puede cocinarse.

Cuando una de las dos lesbianas llegue al local de ambiente, lo primero que tiene que hacer es inspeccionarlo para detectar quién va a ser su compañera de mesa esa noche. Es fácil. Una inspección ocular basta para saber qué mujer de las allí presentes le devuelve la mirada con intención. Después de seleccionar a la comensal, debe producirse un acercamiento y una primera toma de contacto que confirmen que la atracción y la tensión sexual existen y que, por lo tanto, la preparación del plato sigue su curso a fuego lento, siempre a fuego lento. Si todo marcha en la buena dirección, las dos comensales empezarán compartiendo algunas copas mientras esperan a que suene la salsa. Mientras tanto, aprovecharán para decidir cuál de las dos se abalanzará sobre la otra a los primeros compases. Al cabo de un tiempo más o menos prolongado, según el local escogido, la salsa sonará (siempre suena en un momento u otro de la noche), y será entonces cuando las dos compañeras de mesa darán rienda suelta a su apetito y se deleitarán con los deliciosos caracoles uniendo sus labios (los de arriba, los de abajo los unirán más tarde en casa de una de las dos, si todo va bien), abriendo sus bocas y dejando que sus lenguas caracoleen mientras siguen el ritmo salsero.

No hay una ración predeterminada de caracoles, cada pareja de comensales puede comer tantos como quiera o sea capaz de preparar mientras haya salsa.

Como hemos dicho, los caracoles con salsa es un plato reservado para dos lesbianas amantes. Otro día hablaremos de los pimientos del piquillo, que sí es un plato que pueden compartir dos lesbianas amigas… por lo del piquillo…

La Polli-Carme Pollina

http://www.hoymujer.com/hoy/cocina/Caracoles,salsa,picante,para,34513,06,2007.html

 

 

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