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The Moonflower

Publicado el febrero 8th, 2021 | por Esther Jiménez

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Vita & Virginia: La creadora y la criatura, por Esther Jiménez

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InOutRadio · Vita & Virginia: La creadora y la criatura, por Esther Jiménez



Buenos días, buenas tardes, buenas noches… ¿Qué tal estáis? Espero que genial. Yo estoy muy emocionada porque, tal y como os prometí, hoy vengo a hablaros sobre la película Vita & Virginia. Esta película se estrenó en 2018. Me hubiera encantado haberla visto en el cine pero ya sabéis que es muy difícil encontrar este tipo de películas en la gran pantalla. En fin, voy a intentar no hacer mucho spoiler porque quiero que la disfrutéis de verdad. Si es que os apetece verla, claro.

Bueno, antes de meternos de lleno en la película, me gustaría hablar un poco sobre los aspectos técnicos y la realización de Vita & Virginia. Esta película está dirigida por Chanya Button. Esta directora es licenciada en teatro y literatura por la Universidad de Oxford. Como veis, a diferencia de Virginia, ella sí pudo ir a Oxford. Los tiempos siempre van cambiando a mejor. Por otro lado, las dos actuaciones ilustres de la actriz inglesa Gemma Arterton y la actriz australiana Elizabeth Debicki es lo que empujan la película constantemente al éxito. Quiero destacar que Elizabeth Debicki sale demasiado guapa para hacer de Virginia Woolf. No me malinterpretéis, no estoy diciendo que una actriz guapa no pueda hacer de un personaje que no es tan bello y, por supuesto, no es culpa de la actriz sino del ojo creador de la película. Por lo menos la podrían haber puesto un poco más fea. Estamos muy acostumbrados a ver películas con actores y actrices guapísimos y pienso que no pasa nada porque sean feos y más cuando sabemos que Virginia Woolf no era tan guapa. En fin, os tengo que confesar que soy una gran fan de Gemma Arterton. Me parece tan sincera y realista. Creo que Gemma te mira a los ojos y ya sabes qué te va a decir o qué le pasa por la mente (como le gustaba a nuestra amiga con su stream of consciousness). Esta actriz es la protagonista de una película maravillosa, Summerland. Hablaremos de ella en el futuro porque de verdad que es preciosa.

Hablando de la música en Vita & Virginia, aunque esta película no sea mi favorita, os tengo que confesar que la banda sonora me arrancó el corazón. No solo Isobel Waller-Bridge consigue retratar la angustia y extrema vitalidad de Woolf, sino que también, usa un lenguaje muy postmoderno. Para que todos lo entendamos, en esta película no escuchamos la típica banda sonora clásica de Orgullo y Prejuicio, que me parece maravillosa también, sino que escuchamos unos temas más de los tiempos que estamos viviendo, mas caóticos, más fragmentados, más sensitivos. Os recomiendo por dios que aunque no veáis la película, le echéis un vistazo a la banda sonora. Al final del blog tenéis el enlace a la playlist de Spotify.

En cuanto a la sinopsis, Vita & Virginia está basada en las correspondencias entre ambas escritoras. A través de estas cartas, vemos cómo a Virginia Woolf se le ocurrió escribir una de sus obras más ilustres, Orlando. De hecho, muchísimas de las transiciones entre escenas son Vita y Virginia escribiéndose y respondiéndose a sus cartas. También, si os fijáis un poquito, veréis que el tipo de lenguaje que usan se parece muchísimo al de las cartas que vimos en el episodio anterior. Por otra parte, si tuviera que definir esta película con una sola palabra, sería movimiento. Y os estaréis preguntando: ¿Qué dice esta de movimiento? Pues yo os lo voy a explicar. En Vita & Virginia hay dos movimientos que siempre se entrelazan: El movimiento del papel que se está convirtiendo en novela en la imprenta de Woolf y que de hecho abre la película y sirve de transición, y todos los viajes que realiza Vita a lo largo de la película. Un poco más y no se hace esta señora la vuelta al mundo en 80 días. Estos dos movimientos pienso que están presentes en el tipo de relación que tienen Virginia y Vita ya que, gracias a Vita, algo se mueve en Virginia. Llámese inspiración, apetito sexual, ganas de vivir… Y gracias a Virginia, Vita desea ser tan buena escritora como ella y vive la vida con más pasión aún. De hecho, el amor y la escritura que están presentes en toda la película son también formas de movimiento. También, si veis esta película, os daréis cuenta de muchas cosas de las que hablamos sobre la relación entre Virginia y Vita. Desde el principio, sabemos que las dos son figuras feministas, que las dos tienen una conexión enorme con sus maridos, que vienen de mundos muy diferentes (Vita no encaja en el mundo elitista de Bloomsbury y Virginia no encaja en el mundo aristocrático), sabemos que Vita despierta el apetito sexual de Woolf, que Leonard está constantemente preocupado por la salud y felicidad de su esposa (aunque en esta película se me hace un poco pesado), que Vita es la que insiste hasta que Woolf cae, vemos cómo el hecho de que Vita adore a Virginia hace que nuestra escritora se crezca un poquito, vemos la angustia de Vita porque al ser mujer no puede heredar Knole… En fin, esta película nos hace rever qué tipo de circunstancias vivieron nuestras amigas.

Ahora, os quiero hablar de las escenas que creo que son más reveladoras (de mis escenas favoritas vaya). Cada vez que Virginia está escribiendo, lo hace en una habitación encerrada. Estas escenas deben de ser una referencia a A Room of One’s Own. En español, Una Habitación Propia. En este macro ensayo feminista, Virginia nos cuenta que lo que una mujer necesita para escribir es dinero y un cuarto propio. Otra escena que me encanta es cuando nuestras amigas consiguen comunicarse de verdad. Si mi orientación no me falla, esta escena tiene lugar en el Hyde Park en Londres y mientras por fin conversan de verdad, vemos que ambas están rodeadas de flores. Las flores son muy importantes en las novelas de Virginia. Lo veremos más adelante cuando hablemos sobre Mrs Dalloway. Otro momento que me flipa es cuando Virginia siente que no tiene palabras para describir cómo se siente y de repente se ve rodeada de cuervos. A lo mejor, estos cuervos simbolizan la muerte. Ya comentamos en el episodio anterior que Woolf creció rodeada de muerte y la pobre mía estaba un poco obsesionada con morirse. También hay otra pista sobre esto en una escena en la que Virginia sale corriendo de Knole y pasa por un pasillo rodeado de cabezas de ciervos disecados. A lo mejor, es el pasillo de sus miedos, de su miedo a la muerte. Otra escena que creo que es muy simbólica es la del eclipse. Si os dais cuenta, cuando el eclipse empieza, Virginia desvía su mirada a Vita. Yo os pregunto: ¿Y si ese eclipse es la personificación de Vita? ¿Y si Vita tiene la naturaleza de un eclipse que te deja perplejo o incluso ciego a su paso? También, volviendo a la idea del movimiento, cuando Vita y Virginia se conocen por primera vez, vemos cómo Woolf describe perfectamente el movimiento y los cuerpos juntándose. Más tarde, vemos cómo Vita le enseña a vivir este sentimiento. De manera que Vita hace pasar a Woolf del plano narrativo al sensorial. De este modo, Virginia es la escritora que observa y describe lo que ve, mientras que Vita es el personaje que lleva las acciones a cabo y que enseña a su escritora a vivir. Lo vemos incluso en palabras de Woolf cuando su cuñado le pregunta si el estar con Vita le hace querer vivir o escribir y Virginia responde pues que los dos. Hay una escena fascinante en la que Virginia está frente al agua. El agua quizás simboliza a Vita como su mayor fuente de inspiración. ¡Y aquí es donde entra nuestra maravillosa novela Orlando! Porque Vita es el agua, Vita es el eclipse que deja sin palabras a nuestra escritora y le hace reinventarse y vivir de verdad su realidad. Así es como nace Orlando. Este personaje es descrito por Virginia como un hombre del siglo XVI que también es mujer. Vita vaya.

Entonces, ¿qué sacamos de todo este batiburrillo de ideas que os he soltado? Pues que Vita es el personaje que piensa y actúa y Virginia la escritora. Vita es el océano que está en constante movimiento y Virginia el barco que es movido por los mares que surca. Virginia es la creadora y Vita es la criatura. Qué bonito, ¿verdad? Conocer a alguien que te haga sentir tanto, que desbloquee tus sentidos y que te inspire tanto…

Y a vosotros, ¿qué os parece esta película? Me muero de ganas de saber vuestra opinión así que espero vuestros comentarios. Os dejo tal y como os dije anteriormente, la playlist de la BSO y también una cuenta de Twitter en la que una señora nos proporciona todas las cartas entre ambas escritoras. En el siguiente episodio, nos sumergiremos en la novela Orlando. ¡Qué paséis una feliz semana! Y muchísimas gracias por escucharme.

De Virginia a Vita, 5 de enero 1927

¿Por qué piensas que no siento o que hago las frases? “Frases encantadoras”, dices, que le roban la realidad a las cosas. Es todo lo contrario. Siempre, siempre trato de decir lo que siento. Por alguna razón, todo es aburrido y triste. Te he echado de menos. Te echo de menos. Te echaré de menos.

De Virginia a Vita, 15 de abril de 1930

¿Cómo demonios has dominado el arte de ser sutil, profunda, divertida, traviesa, coqueta, satírica, cariñosa, cercana, vulgar, coloquial, solemne, sensible, poética y un estimado y desgastado perro pastor?

Guión, locución: Esther Jiménez

 

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