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The Moonflower

Publicado el febrero 22nd, 2021 | por Esther Jiménez

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"Mrs Dalloway": Amor entre flores y flashbacks, por Esther Jiménez

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InOutRadio · "Mrs Dalloway": Amor entre flores y flashbacks, por Esther Jiménez


Buenos días, buenas tardes, buenas noches… ¿Cómo estáis? Seguro que genial. Yo estoy muy contenta porque por fin ha llegado el momento de hablar sobre Mrs Dalloway, una de las novelas más modernistas de todas las que nuestra amiga escribió. Este libro fue el primero que me leí de Virginia y creo que por eso le tengo tanto cariño. Os tengo que confesar que me lo leí como en un mes o dos porque me parecía tan complejo que quería estar atenta a todos los detalles que nuestra amiga nos presenta. Leerla me cambió la vida porque nunca había leído nada así. ¡Gracias Woolf!

Bueno, pues vamos a adentrarnos en el maravilloso mundo de Mrs Dalloway. Este libro se publica en 1925 y es considerado una de las obras mas modernistas de Woolf. ¿Os acordáis por qué? Yo os lo repito. Porque no hay tiempo lineal (la acción se desarrolla en un solo día y las mentes de nuestros protagonistas viajan al pasado constantemente), hay un enfoque en las mentes de los personajes en lugar de la acción (stream of consciousness), hay diversos puntos de vista… En fin, Virginia nos presenta un libro sin acción sobre gente normal en un día normal. Os voy a contar un poquito la trama. Nuestra historia tiene lugar en un solo día en junio de 1923 en Londres (Hay que tener en cuenta el contexto de posguerra en Inglaterra). En este día, Clarissa Dalloway prepara su casa para una fiesta que va a dar esa misma noche. Esta señora tiene como 50 años y está casada con Richard Dalloway con quien tiene una hija de 17 años que se llama Elizabeth. Paralelamente a la mente de Clarissa, tenemos la de Septimus Warren Smith. Para cambiar de mente entre ambos personajes, Woolf usa constantemente las campanadas del Big Ben de Londres. Esta técnica me parece fascinante ya que nos permite tener una transición muy cinematográfica entre ambas mentes y percibir lo que está pasando con nuestro oído (cuando lo leía escuchaba de verdad las campanadas). Os voy a leer un fragmento para que podáis apreciarlo:

Eran exactamente las doce; las doce en el Big Ben; el sonido de cuyas campanadas fue transportado en el aire hacia la parte norte de Londres; mezcladas con las de otros relojes, débil y etéreamente mezcladas con las nubes y con bocanadas de humo, las campanadas murieron allí, entre las gaviotas. Las doce sonaron cuando Clarissa Dalloway dejaba su vestido verde sobre la cama, y el matrimonio Warren Smith avanzaba por Harley Street (73).

Estos dos personajes nunca se encuentran ni se conocen pero sus mentes están conectadas como ya hemos dicho. Septimus es un superviviente de la I guerra mundial que sufre, evidentemente, síndrome de estrés postraumático. Os lo explico, este síndrome es una enfermedad mental causada por una situación traumática, en el caso de nuestro amigo: la guerra y la muerte de su mejor amigo. Este chico se pasa el tiempo intentándose suicidar porque está obsesionado con los recuerdos de la guerra y de la muerte de su amigo Evans. La amistad de Evans y Septimus me parece un poco gay porque en lo único que piensa Septimus es en él. Lógicamente, como este libro tiene muchos puntos de vista y no hay una sola interpretación, uno puede pensar lo que quiera.

Bueno, volviendo a Clarissa que es la que nos interesa. Nuestra amiga se lleva todo el día reviviendo su pasado a través de flashbacks que le vienen a la cabeza sobre su vida de joven en Bourton. Además, su antiguo amigo Peter Walsh la visita. Hace años que no se ven y esto a Clarissa le toca un poco el corazón y le hace cuestionarse sobre su vida presente y sobre si es de verdad feliz. Os quiero explicar el triángulo amoroso entre Clarissa, Peter y Richard (recordamos que Richard es el marido de Clarissa). Estos chicos se conocían desde jóvenes y Peter estaba enamoradísimo de Clarissa. Bajo mi punto de vista, Peter era tan complejo sentimentalmente que a Clarissa no le permitía tener la estabilidad emocional ni la vida convencional que ella quería. Richard si puede darle esa vida convencional y esa estabilidad porque, aunque no sea un muchacho complejísimo, es un muchacho básico y tranquilo. Yo creo que estas dos figuras representan el conflicto interior en Clarissa entre ser convencional y estable o ser complejísima e ir contra todo. Al final, gana la estabilidad. Y una cosa os voy a decir, no me parece criticable. Creo que lo que tenemos que hacer en esta vida es lo que realmente nos dice el corazón.

Sin embargo, me falta una pequeña información que daros… En ese grupito de tres había un personaje más. Este personaje se llama Sally Seton. Y vosotros diréis, ¿y esta chica por qué es importante? Porque es la persona de la que realmente Clarissa estaba enamorada de joven pero ni si quiera se planteó nada porque ya sabéis que en esa época era un poco difícil. En este día de junio de 1923, nuestra amiga recuerda el beso que se dio con Sally cuando eran jóvenes y nos acepta que fue el momento más feliz de su vida. Me encanta Virginia Woolf porque nos suelta esto en plena primera mitad del siglo XX y se queda tan pancha. La pena es que ambas al casarse se separan y no se vuelven a ver hasta la magnífica fiesta de Clarissa. En ese momento, Clarissa ve a una Sally totalmente cambiada. Ahora es una mujer casada con hijos… Podemos recuperar un poco la esperanza ya que en la película Las Horas vemos a una Clarissa Dalloway que sí eligió casarse con Sally. La semana que viene hablaremos sobre esto. Os voy a leer unos fragmentos en el que nuestra amiga nos habla sobre estos preciosos momentos que compartió con su amiga:

Pero esta cuestión de amar (pensó, guardando la chaqueta), este enamorarse de mujeres. Por ejemplo, Sally Seton; su relación en los viejos tiempos con Sally Seton. ¿Acaso no había sido amor, a fin de cuentas? […] Pero en el curso de la velada no pudo apartar la vista de Sally. Era una extraordinaria belleza, la clase de belleza que más admiraba Clarissa, morena, ojos grandes, con aquel aire que, por no tenerlo ella, siempre envidiaba, una especie de abandono, cual si fuera capaz de decir cualquier cosa, de hacer cualquier cosa, un aire mucho más frecuente en las extranjeras que en las inglesas (27).

La fuerza de Sally, sus dones, su personalidad eran pasmosas. Por ejemplo, estaba lo que hacía con las flores. En Bourton siempre tenían pequeños y rígidos jarrones a lo largo de la mesa. Pues Sally salió, cogió malvas, dalias-todo género de flores que jamás habían sido vistas juntas (28).

Entonces se produjo el momento más exquisito de la vida de Clarissa, al pasar junto a una hornacina de piedra con flores. Sally se detuvo; cogió una flor; besó a Clarissa en los labios. ¡Fue como si el mundo entero se pusiera cabeza abajo! (29)

¡Qué relación tan bonita! ¿Verdad? Una lástima que fuesen interrumpidas constantemente por Peter, Richard y demás… Menos mal que los tiempos van cambiando a mejor.

Por otra parte, me gustaría nombraros un símbolo que está siempre presente en la novela, las flores. ¿Os acordáis cuando os contaba con la película Vita & Virginia que estas tienen su primera conversación de verdad rodeadas de flores? Pues esta novela empieza literalmente con flores: “Mrs Dalloway said she would buy the flowers herself”. En español: “La señora Dalloway dijo que ella misma compraría las flores”. Yo creo que las flores son un símbolo de todo lo que representa este libro en un día: celebración, vida, amor, amistad, romance e incluso la muerte. De hecho, creo que también representa la figura femenina, la fertilidad y belleza de esta. Hay muchísimos fragmentos cuando Clarissa piensa en Sally en los que imaginamos a Sally alrededor de flores. A lo mejor, Clarissa representa esas flores que Sally coge y se lleva consigo. Quizás, también, toda esta celebración, vida, amor, amistad, romance y muerte, nos muestra el alma de Clarissa que está compuesto por todo esto y que, por tanto, tiene la naturaleza de una flor.

Entonces, ¿por qué os recomiendo esta maravillosa novela? Porque en tan solo un día tendréis un viaje entre mentes, entre pasado y presente, en la preciosa ciudad de Londres. Encima de todo esto, nuestra autora nos cuenta una historia entre dos mujeres que a mí me pareció preciosa y que nos permite conectar con la película que veremos la semana que viene, Las Horas. En fin, si os habéis leído Mrs Dalloway o acabáis leyéndola, contadme que os parece. ¡Me encantaría saber vuestra opinión! Como hemos dicho ya, en el siguiente episodio hablaremos de Las Horas y no puedo estar mas feliz porque es una de mis películas favoritas, por no decir mi favorita… ¡Muchas gracias por escucharme y que paséis una feliz semana!

Guion, locución: Esther Jiménez

 

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