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Cocínales

Publicado el septiembre 22nd, 2014 | por InOutRadio

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CocínaLES: ‘Café cortado’

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La mujer cortada                La receta, acabada

INGREDIENTES (para 1 mujer)

–      Una mujer muy cortada

–      Don de gentes

PREPARACIÓN

La preparación y el resultado final de esta receta, tan sencilla por otra parte, son absolutamente impredecibles. Todo depende del nivel de vergüenza del principal ingrediente, es decir, de la mujer cortada. Puede ser un poco cortada, bastante o mucho, y de eso dependerá precisamente tu nivel de implicación en la receta. Cuanto más cortada sea la individua, más don de gentes deberás desplegar tú si quieres concluir la receta con éxito o, lo que es lo mismo, llevarte a la mujer al huerto, o a la cama, o adonde sea que lleves a tus amantes.

Caer bien a una mujer cortada no es tarea nada fácil; seducirla, mucho menos. Quedar con ella para tomar un café —solo, cortado, con leche o con unas gotitas­— en un lugar neutral puede ser un buen principio, pero no es garantía de éxito si la conversación no fluye. Como ya sabes, muchas lesbianas, en especial las de una cierta edad, ligan muy a menudo conversando, y es ahí donde hay que desplegar las mejores artes de cada una.

Vamos a practicar un ejemplo de conversación con una cortada, mientras compartís un café:

TÚ: ¿Y qué tal? ¿Cómo te va todo? (pregunta para entrar en materia)

CORTADA: Psé…

TÚ: ¿Qué haces en tu tiempo libre? (para ir acotando temas)

CORTADA: No sé, cosas…

TÚ: ¿Cosas de niña buena o de niña mala? (con intención)

CORTADA: Depende…

TÚ: Me gustan tus ojos… (directa al grano)

CORTADA: Es que venían con la cabeza…

TÚ: ¿Vamos al catre? (la pregunta del millón)

CORTADA: Bueno…

Este ha sido un ejemplo para ilustrar un caso de éxito, para que veas que es posible conducir y controlar la situación incluso con una tía muy cortada. Pero puede haber casos peores en los que ella ni siquiera te conteste. No es que no quiera, es que no puede, su extrema timidez se lo impide. Si alguna vez te encuentras en este difícil trance, puedes usar el lenguaje gestual. Hazle el típico signo de las tijeritas con las manos, y si se levanta y echa a andar, síguela, seguro que te lleva a un lugar tranquilo donde pueda comunicarse contigo sin tener que hablar. Déjala que se exprese como quiera, las cortadas tienen estas cosas. A lo mejor te sorprende y descubres que, aunque no hable, la chica grita de maravilla…

¡Salud!

http://www.recetasdecocina.es/recetas-1810-Cafe-cortado.html

FOTOS:

mermay19

http://www.flickr.com/photos/fishgirlart/2422032520/sizes/m/in/photostream/

lapomarola.com.ar

 

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