Desconocidas y Fascinantes.

Si hay un asunto en el que las lesbianas no podemos dejar de batallar es el de la invisibilidad y la falta de referentes. Bastante sabemos aquello de que ser mujer no es un dato indiferente y yo insisto en que todo lo que lleva la etiqueta gay-les es muy gay y un poquito les. Seguramente por eso, en las antologías GLBT aparecen muy pocos nombres de mujer. Sin embargo, son muchas –y muchas más de las que conocemos- las mujeres que han destacado por su actividad intelectual, artística, política o humana, que han tenido relaciones amorosas con otras mujeres y que no lo han ocultado. La historia oficial, en cambio, si lo ha ocultado o simplemente lo ha pasado por alto, no fuéramos a comprobar que, en realidad, hay muchos más modelos en los que identificarse.
Sin duda alguna, en nuestro caso, no están todas las que son. Y no han estado a la sombra de ningún hombre. Han sido precursoras, luchadoras, avanzadas a su época, atrevidas, rebeldes, transgresoras, valientes; algunas fueron amantes entre sí y en algunos casos acabaron en el olvido; todas ellas con un denominador común, eran inteligentes y además guapísimas. Fascinantes.
Desconocidas y Fascinantes contado, explicado por Isabel Franc, Thais Morales.
Desconocidas y fascinantes: Ana María Martínez Sagi con Isabel Franc.

Ana María Martínez Sagi: Entre la poesía y el deporte.
Un gorrito de marinero con un nombre de varón bordado en la cinta le hizo descubrir, con apenas tres años, la decepción que había causado en su familia por haber nacido mujer.
Poeta, feminista, reportera, republicana, deportista y conferenciante, nació en Barcelona en 1907. Hija de una familia de la alta burguesía, su madre la odió por haber contrariado sus designios de procrear un varón y más tarde por sublevarse contra el modelo femenino tradicional que pretendía inculcarle. Una forma de manifestar su rebeldía ante esa imposición fue la práctica del deporte a la que se entregó desde la pubertad. Practicó la natación, el esquí, el tenis y el remo; arbitró partidos de baloncesto y fue una especialista en lanzamiento de jabalina. (más…)
Desconocidas y Fascinantes: Victorina Duran con Carrie Romero.




VICTORINA DURÁN. Una vida entre bastidores.
Dicen que su última residencia, en la Calle Escalinata de Madrid, era un santuario de recuerdos, cuadros, objetos y fotos de bellas mujeres (y es que no había duda del safismo de Victorina). Hasta allí se habían acercado personajes de la época tan emblemáticos como Rosa Chacel o Victoria Kent, íntimas amigas de Victorina desde la adolescencia.
Victorina Durán nació en Madrid en 1899, fue figurinista, escenógrafa y pintora, además de crítica de teatro. Y es que su vinculación con este arte se remonta a su primera infancia; su padre, militar de profesión, tenía el abono número 1 del Teatro Real y su madre era bailarina de puntas en ese mismo escenario (como lo había sido su abuela y su bisabuela). Así que Victorina aprendió a andar entre bailarinas, tutús, coristas, camerinos y ensayos.
Desde pequeña quiso ser actriz, pero a la familia paterna no les parecía “ni católico ni bien visto” así que se resignó y se dedicó al dibujo y a la pintura. Desde 1917 hasta 1926 estudió en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, donde conoció a Rosa Chacel y tuvo compañeros tan ilustres como Salvador Dalí.
Se dedicó a la técnica del Batik -que proviene de la isla de Java y consiste en colorear telas aplicando varias capas de cera y de tinte-, con la que cosechó importantes premios tanto a nivel nacional como en el exterior y representó a España en la Gran Exposición de Artes Decorativas de París de 1925.
En 1926 un centenar de mujeres intelectuales y artistas se unieron para fundar el Lyceum Club de Madrid, un centro cultural inspirado en los Lyceum de Paris y de Londres, destinado a defender la igualdad y la plena incorporación de la mujer a la educación y al trabajo. Fue la primera organización femenina laica dedicada a las artes y ni su ideología ni sus actividades gustaron a los conservadores de la época que incluso reclamaron a la prensa la “reclusión (de las asociadas) como locas o criminales”. Victorina fue una de las socias del Lyceum Club y sus batiks formaron parte de la primera exposición que se organizó.
En 1929 ganó por concurso la cátedra de Indumentaria y Arte Escenográfico del Conservatorio Nacional de Madrid, siendo la primera mujer en conseguir este puesto. En la prensa apareció una noticia sobre el banquete de celebración, con asistentes de la talla de Victoria Kent y María de Maeztu, lo que muestra que la Durán era un personaje importante en la época.
En el Lyceum Club conoció a Margarita Xirgu una de las grandes actrices del momento, con la que entabló una gran amistad. A través de la Xirgu conoció a Rivas Chérif y a Federico García Lorca; quienes fueron pioneros en la dirección teatral de principios del S. XX. Victorina se unió al equipo encargándose de los decorados y los figurines. Trabajaron juntos en muchas obras de éxito, se puede destacar como anécdota que en la obra “Otra vez el diablo: un cuento de miedo en tres jornadas y un amanecer” Margarita Xirgu hizo de galán; y se pueden ver imágenes de los figurines que realizó Victorina para esta obra. También se sabe que durante las funciones Victorina dejaba lo que estuviese haciendo y se escapaba en los entreactos para estar con la actriz, y volvía en cuanto Margarita salía de nuevo a escena.
Además de su trabajo en la compañía de teatro, Victorina tenía una sección en el diario La Voz, de Madrid, titulada “Escenografía y vestuario”, en la que exponía toda una teoría propia del espacio dramático. Su trabajo supuso una auténtica revolución de la perspectiva escenográfica.
Con Federico García Lorca tuvo una relación muy corta y marcada por la complicidad de una sexualidad diferente. El poeta le contó a Victorina que, cuando fuera un autor teatral consagrado, escribiría un drama realista que denunciara la discriminación homosexual. Esto finalmente no fue posible, ya que, como sabemos, a Lorca lo fusilaron poco después, en la guerra Civil.
En 1937 se marchó a Buenos Aires. Victorina no tenía una ideología política concreta, así que aceptó la llamada insistente de la Xirgu desde Argentina, que tenía miedo de que le pasara lo mismo que a Lorca. En los años que estuvo en el exilio pintó escenografías y figurines y fue directora artística de los teatros Colón y Cervantes. También pintó y expuso en Uruguay, Brasil, Chile, Alemania, Francia, etc.
Desconocidas y Fascinantes: Victorina Duran, Una vida entre bastidores con Carrie Romero.
Regresó del exilio en 1949 para trabajar con Salvador Dalí en el Don Juan Tenorio que dirigió Luis Escobar en el Teatro Nacional. Desde ese momento viajó a menudo a París y a Madrid, hasta que volvió definitivamente a España y se instaló de nuevo en la capital en los años 80.
Victorina también escribió, es autora de varias obras inéditas, entre las que destacan sus memorias Sucedió y Así es. En Así es narra alguna de sus aventuras lésbicas. Empieza con la iniciación en 1921, cuando la baronesa de Alcalahí se encapricha de ella y le hace tomar conciencia de su identidad lésbica. El clímax se alcanza con el capítulo dedicado a Una actriz, a la que no menciona (utiliza para ella un nombre en clave), pero todo su entorno nos lleva a Margarita Xirgu. Dedica el capítulo a “todas las actrices que renunciaron a su relación íntima con el hombre. Tuvieron y tienen “amigas” y viven amores que nunca conocieron con ellos”. Victorina reconoce al final que su historia con Margarita fue un amor nunca consumado ya que “no hubo entrega ni posesión”.
En el manuscrito faltan páginas dedicadas a Otra actriz, pero en la introducción confiesa que “ha vestido a muchas mujeres…pero desnudado a pocas”.
Gracias a los datos encontrados en sus memorias se puede reconstruir el Círculo Sáfico de Madrid, con su década dorada desde la fundación del Lyceum Club hasta que estalló la guerra civil. Un lugar de encuentro y tertulia donde se reunirían mujeres como Carmen Conde, Irene Polo o Lucía Sánchez Saornil. Mujeres rebeldes, feministas y transgresoras, como Victorina Durán, que se atrevió a vivir abiertamente su lesbianismo en el contexto de una España rancia e intolerante.
Murió en 1994, y en su epitafio se puede leer: “No sé si habré dejado de amar por haber muerto o habré muerto por haber dejado de amar”.
à Para saber más:
- No ha sido fácil encontrar información sobre Victorina Durán, he consultado dos estudios:
- Uno sobre su trabajo como escenógrafa, en el libro “Estudios de literatura española de los Siglos XIX y XX”
- otro de Vicente Carretón, “Victorina Durán y el círculo sáfico de Madrid” publicado en la revista “El maquinista de la generación”, donde explica que los familiares de Victorina Durán le hicieron llegar los manuscritos y de ahí hemos sacado la mayor parte de la información.
- Sobre el círculo sáfico de Madrid, es muy interesante la entrevista a Angie Simonis en el País: http://www.elpais.com/articulo/pais/vasco/Tener/referentes/serios/lesbianas/elimina/estereotipos/elpepuesppvs/20071206elpvas_10/Tes
Es una estudiosa de la época, así que en su blog (http://amazonialibre.blogspot.com/) y en sus libros se encuentra mucha información.
- También se pueden ver algunas imágenes de los figurines pintados por Victorina, por internet se encuentran también algunos de los cuadros que pintó en el exilio.
Desconocidas y Fascinantes-La verdadera historia de Billy Tipton con Thais Morales.



La verdadera historia de Billy Tipton con Thais Morales
La fría mañana del 21 de enero de 1989, en Spokane, estado de Washington, en una caravana, el veterano músico de jazz Billy Tipton, de 74 años, se desplomó sobre el suelo de linóleo de su cocina. Su hijo William llamó a una ambulancia y los enfermeros, mientras intentaban reanimar a Billy, dejaron al descubierto un extraordinario secreto: Billy no era un hombre. Billy Tipton era en realidad una mujer.
Tipton nació el 29 de diciembre de 1914 como Dorothy Lucille Tipton en Oklahoma City. Y desde allí, Dorothy, hija de un piloto y de una mujer que rezumaba glamour y no podía disimular sus aspiraciones sociales, comenzó una andadura musical y un recorrido vital perfectamente entrelazados.
Desde su adolescencia, la joven Tipton destacó por su talento en la música (tocaba el piano y el saxofón), pero en aquella época, siendo mujer no era fácil conseguir un puesto en una banda de jazz. Cuentan que por eso Dorothy empezó a vestirse de hombre y, convertida desde 1934 en Billy, empezó a ir a castings de saxofonista con americana y un nuevo corte de pelo que le permitían hacerse pasar por un joven músico en busca de su futuro. Para perfeccionar su imagen masculina, Billy se vendaba el pecho para hacerlo desaparecer y utilizaba un relleno para el pantalón. (más…)
Desconocidas y Fascinantes-Tórtola Valencia, con Paz Montalbán.



Tórtola Valencia: la bailarina de los pies sabios con Paz Montalbán.
Culta, libre, bella, moderna, autodidacta, viajera, desafiante, impulsiva, sensual, misteriosa, temperamental, cautivadora, contradictoria, ecléctica, precursora, exótica, políglota, insinuante, budista, vegetariana, coleccionista, republicana… En una palabra: legendaria.
Hablamos de la bailarina Tórtola Valencia una de las tres grandes de la danza de principios del s. XX.
Incomprendida en España en sus inicios para luego ser admirada en todos los escenarios. Fue musa de poetas y de intelectuales españoles ilustres. Aplaudida en países tan dispares como Alemania, Reino Unido, Francia, Austria, Dinamarca, Grecia, Estados Unidos, Rusia, Chile, Brasil, Cuba, Perú, Uruguay, México… En Hispanoamérica, donde tuvo un enorme éxito, conoció al amor de su vida: Ángeles Magret-Vilá.
También fue icono de la marca de cosméticos Myrurgia a la que prestó su imagen para “jabón la Maja”, fue retratada por pintores como Ignacio Zuloaga o Anglada Camarasa, entre otros.
Carmen Tórtola Valencia, nacida en Sevilla en el año 1882, de padre catalán y madre andaluza fue una mujer de dos caras: Carmen la mujer real y Tórtola Valencia, un personaje ficticio construido a conciencia, envuelto de historias sorprendentes -sobre todo en lo que se refiere a su vida amorosa o a su origen familiar- y con un halo misterioso que ella se encargaba de alimentar y que la hacían más fascinante -si cabe-.
Tórtola se educó en Londres en el seno de una familia de la alta burguesía que le proporcionó una formación muy amplia: cinco idiomas, estudios de danza, música y dibujo, ya que sus padres tuvieron que emigrar a México a buscar fortuna donde murieron al cabo de poco tiempo, dejándola huérfana. (más…)
Desconocidas y Fascinantes: Las Damas de Langollen, con Thais Morales.
Desconocidas y Fascinantes-Las damas de Langollen [ 13:22 ] Play Now | Play in Popup | Download (69)

Las Damas de Langollen, ¿dos damas muy serias? con Thais Morales.
Escandalizaron y fascinaron por igual a sus contemporáneos. Porque, desafiando las convenciones del siglo XVIII, huyeron juntas de Irlanda para poder compartir sus vidas y su amor. Lady Eleanor Butler y Sarah Ponsonby, las Damas de Langollen, son las protagonistas de esta historia, que se ha convertido en toda una leyenda del imaginario lésbico.
Eleanor era hija del Conde de Ormonde y Sarah Ponsonby, una huérfana, que vivía con sus familiares Sir William (cuentan que este “caballero” trató de forzarla varias veces) y Lady Elizabeth Fownes. Las dos se conocieron en 1768, cuando Eleanor tenía 29 años y Sarah, 13.
Diez años después de su primer encuentro, decidieron huir juntas, para escapar de una vida desgraciada y un más que probable matrimonio concertado. Tras cruzar, vestidas de hombre, el mar de Irlanda y pasar dos noches a la intemperie, fueron capturadas por sus familias que sintieron un gran alivio al descubrir que ningún hombre estaba implicado en esta huida. Una familiar de Sarah, Mrs. Tighe, señaló: “La conducta de Sarah, aunque pueda parecer imprudente, no puede tacharse de impropia. No había hombres relacionados con la huida ni parecía que hubiera nada más que una simple amistad romántica”.
Sarah enfermó gravemente a causa de una pulmonía y, durante su agonía, no dejaba de repetir una y otra vez el nombre de su amada: Eleanor, Eleanor… Ésta se escapó de nuevo de su casa para reunirse con ella y durante días se ocultó en una diminuta alacena. Finalmente las dos familias cedieron al deseo de las dos mujeres, incapaces de frenar la extraña pasión que las unía y que, a pesar de todo, ellos consideraban “pura”.
Durante cincuenta años. Eleanor y Sarah vivieron como un matrimonio, dedicaron su tiempo al estudio de disciplinas como literatura, idiomas y a ocuparse su propiedad, cerca de la ciudad galesa de Langollen, en la que crearon un magnífico jardín que cuidaban con esmero y gran dedicación. Y si el jardín recibía tantas atenciones, las dos Damas apenas se preocupaban de su vestuario. Cuentan quienes las visitaban que sus ropas eran viejas y poco cuidadas. En fin, digamos que el glamour no era uno de los rasgos característicos de las Damas, quienes tampoco, es cierto, disfrutaban de unos ingresos importantes.
Sin embargo, su hazaña, su vida y sobre todo su mutua devoción traspasaron las fronteras, despertaron el interés y la curiosidad de muchísima gente y su casa se convirtió en una especie de Meca de la “intelligentsia” del momento. Escritores como Southey, Wordsworth, Shelley, Byron y Walter Scott, el Duque de Wellington, el industrial Josiah Wedgwood y la novelista aristócrata Caroline Lamb, se encontraban entre sus visitas más ilustres. La reina Charlotte, esposa del rey Jorge III, quiso visitar su casa de campo y consiguió que el soberano garantizara una pensión para estas dos dos Damas de vida tranquila y fama sorprendente que, paradójicamente, resultaron ser de lo más conservador: se opusieron siempre a la Revolución Francesa y llegaron a despedir a una pobre cocinera que se quedó embarazada sin haber pasado por el altar.
Las jornadas de las Damas transcurrían sin sobresaltos mientras ellas se dedicaban a coser, a leer, estudiar y a pasear por los alrededores de su casa. Cada noche, Eleanor escribía en su diario los avatares de la jornada (el diario se publicó en 1930). Y así fue hasta que el 2 de junio de 1829, la muerte infringió el castigo más duro a una relación tan larga: Eleanor murió a los 90 años y dejó a su compañera desolada. Sarah no tardó en reunirse con ella: el 9 de diciembre de 1831, a los 76 años de edad, fallecía en la misma casa en la que había compartido su vida y su amor con Eleanor.
Aunque Eleanor habla en sus diarios de compartir la cama con su “amada”, la naturaleza exacta de sus relaciones no está clara. Algunos contemporáneos, incluyendo la lesbiana Anne Lister de Halifax, pensaban que las Damas de Langollen podían ser amantes; el diario “Sunday telegraph” describió su relación como una “relación amorosa que desafiaba las convenciones”, y otro artículo, en otro diario de la época, aseguraba que eran lesbianas diciendo que Eleanor era “una mujer masculina” mientras que Sarah era “muy femenina”.
En cambio, Lord Byron comparó su amor por el joven John Edlestone, con el de las Damas de Langollen, como ejemplo de amistad romántica, y, un siglo más tarde, en 1932, Colette escribió sobre ellas en “Lo puro y lo impuro”, refiriéndose a las Damas como “dos solteronas fieles”, libres de cualquier forma de “libertinaje sáfico”. Sean cuales sean los hechos, su vida sigue inspirando la fantasía lesbiana. Así, en 1984, la escritora americana Doris Grumbach publicó una novela basada en la historia de Butler y Ponsonby.
Más información:
“Lo puro y lo impuro”, de Colette, Global Rhythm Press
Colección: Palabra de Mujer. Hay un capítulo dedicado a las Damas.
“Surpassing the love of men”, Lillian Faderman. Quill Publishers, New York.
Internet: en.wikipedia.org/wiki/Ladies_of_Llangollen
Desconocidas y Fascinantes: Natalie Clifford Barney con Isabel Franc.
Desconocidas y Fascinantes:Natalie Clifford Barney [ 10:43 ] Play Now | Play in Popup | Download (67)
Natalie Clifford Barney con Isabel Franc.
Amiga de los hombres y amante de las mujeres. Natalie Barney nunca ocultó su lesbianismo. Nació en 1876 en el seno de una rica familia de Ohio y pasó su infancia en una granja cerca de Cincinnati. Poco antes de cumplir los 20 años, se trasladó a París. Allí fundó El Templo de la Amistad, el salón literario más famoso y atrevido de todos los tiempos, por el que pasaron las figuras artísticas e intelectuales más relevantes del momento. (más…)
Desconocidas y Fascinantes: Audre Lorde, una amazona guerrera con Kika Fumero.



Desconocidas y Fascinantes: Audre Lorde, una amazona guerrera con Kika Fumero.
“A Isabel Franc, con todo mi cariño”
Mujer negra, lesbiana, madre, poeta, feminista: ésta era su carta de presentación personal. Le gustaba desplegar su múltiple identidad, y se anticipaba así, de algún modo, a la teoría queer. Lorde fue siempre “la otra” o “la rara” incluso en aquellos círculos a los que, por su condición sexual o ideológica, pertenecía. Un día el fantasma de la muerte se coló en su vida y la convirtió en una amazona guerrera. El cáncer de mama la tuvo 14 años en jaque. A lo largo de ese período, Lorde no cesó de darnos lecciones como mujer y de convertirse en todo un ejemplo para seguir.
En 1934, en Harlem, ciudad de Nueva York, nació una de las poetas y ensayistas más comprometidas en la historia del feminismo: Audrey Geraldine Lorde, hija de inmigrantes antillanos. La poesía fue un lenguaje innato para ella, su medio natural para comunicarse con los demás. Así nos lo narraba:
“Antes hablaba en verso. Leía poesías y las aprendía de memoria. Cuando me preguntaban: ¿qué te parece, Audre?, les recitaba una poesía. En otras palabras, me comunicaba literalmente por medio de la poesía. Y cuando no pude encontrar poemas que expresaran lo que sentía, entonces me puse a escribir lo míos; esto ocurrió cuando tenía doce o trece años”.
Desde su infancia, la rebeldía se hizo lugar en sus primeras decisiones. Como anécdota les contaré que su nombre real era Audrey, pero, cuando aprendió a escribirlo, decidió que el rabito de la “y” no le gustaba, y suprimió la letra. Chica lista: ¡Para qué complicarse la vida cuando la solución era tan fácil!
Tuvo amores lésbicos en su juventud y sufrió la homofobia en su propia piel al intentar adherirse al Harlemn Writers Guild (una asociación de escritores de la época) en los años 50. Pero ella no se rindió: frecuentó los círculos culturales gays de Greenwich Village, se graduó en Literatura y Filosofía, fue bibliotecaria, docente, activista social, cofundadora de The Kitchen Table-Women of Color Press (Editorial de mujeres de color La Mesa de Cocina), codirectora del periódico lésbico Chrysalis… ¡Qué decir! Hay niños que nacen con un pan bajo el brazo: Audre Lorde nació con un discurso activista perfectamente hilado bajo el suyo. Y digo “activista” en el más amplio sentido de la palabra. Como mujer negra y lesbiana, luchó contra el sexismo, el racismo y la homofobia. No había tiempo para la retaguardia: la vida no le daba tregua.
Lo más discreto que llegó a hacer fue casarse en 1962 con el abogado Edward Rollins, con quien tuvo a sus dos hijas. La pareja se divorció en 1970, dos años después de que Lorde conociera a quien fuera el amor de su vida: Frances Louis, la mujer que la acompañó en las duras batallas que como amazona tuvo que lidiar con la sociedad y con el cáncer de mama. Con ella compartiría 19 años de su vida.
Sus dos primeros libros de poesía, Las primeras ciudades y Cables hacia el odio (publicados en 1968 y 1979, respectivamente), no tienen contenido lésbico. Éste último estuvo marcado por la ira hacia el sexismo y el racismo que reinaban en aquella época en EE.UU. En 1971 leyó por primera vez un poema suyo que evocaba el amor entre dos mujeres: Martha. Dicho poema fue rechazado por su editor para incluirlo en su tercer volumen de poesía, De una tierra donde otras personas viven, que fue nominado para el Premio Nacional del libro. En él, Audre reflejaba ya con rebeldía y rabia la injusticia global.
Lo que no la mataba, la hacía más fuerte. Siempre fue “la diferente”: se sentía discriminada por los hombres por ser mujer, por las feministas blancas que no aceptaban su color de piel y por otras mujeres negras feministas que no aceptaban su orientación sexual. Lorde tenía todas las papeletas para ganarse la discriminación en cualquier lotería o circunstancia en que la vida la pusiera. Si bien es cierto que esto fue motivo constante de dolor, también es verdad que lo convirtió en fuente de energía. Estaba tan acostumbrada a la discriminación, que desarrolló un don especial para moverse en ella y, desde ella, batallar con las injusticias y actuar. En este sentido, la poesía era un canal perfecto en el que verter la rabia e impotencia que le asaltaban a lo largo del camino. Lean, si no, este poema suyo:
Quién dijo que era simple
Tiene tantas raíces el árbol de la rabia
que a veces las ramas se quiebran
antes de dar frutos.
Sentadas en Nedicks
las mujeres se reúnen antes de marchar
hablando de las problemáticas muchachas
que contratan para quedar libres.
Un empleado casi blanco posterga
a un hermano que espera para atenderlas primero
y las damas no advierten ni rechazan
los placeres más sutiles de su esclavitud.
Pero yo que estoy limitada por mi espejo
además de por mi cama
veo causas en el color
además de en el sexo
y me siento aquí preguntándome
cuál de mis yo sobrevivirá
a todas estas liberaciones.
Fue una mujer valiente, inteligente, luchadora, brillante. Sus principios y sus valores constituían la piel que vestía su cuerpo: imposible arrancárselos sin matarla. Combatió estoicamente y con audacia con tres frentes: la liberación afroamericana, la liberación de las mujeres y la liberación de lesbianas y gays. Su obra es una simbiosis del compromiso social y humano que corría por sus venas, así como del pacto con la verdad que le nacía desde el epicentro de su ser, un pacto cada vez más estrecho con el pasar de los años: “siento que tengo un deber de decir la verdad tal como la veo y compartir no solamente mis triunfos o aquello que se siente bien, sino también el dolor, el intenso, y muchas veces irreducible, dolor”.
Cuenta la leyenda que las amazonas de la mitología griega se mutilaban un pecho con el fin de usar mejor el arco y la flecha. Ellas eran amazonas por elección, pero Audre Lorde lo fue por imposición. Cuando tenía alrededor de 40 años le diagnosticaron un cáncer de mama. En sus Diarios de un cáncer, ella misma nos narra cómo su vida sufrió un alto y tuvo que pararse en seco. Su compromiso siguió dirigido a las mujeres y tenía la misma perspectiva, sólo que las armas de nuestra guerrera fueron otras a partir de entonces. Lorde se valió del cáncer para combatir el sexismo y el poder patriarcal tan imperioso que se mueve alrededor de esta enfermedad en general, y de la prótesis desde un punto moral, en particular. Se propone firmemente luchar contra el silencio y pasar al lenguaje y a la acción. Hagan un esfuerzo y escuchen sus palabras:
“La prótesis ofrece el consuelo vacío de ‘Nadie va a notar la diferencia’. Pero es precisamente esa diferencia la que yo quiero afirmar, porque la he vivido, y sobrevivido, y quiero compartir esa fortaleza con otras mujeres. Si vamos a traducir el silencio que rodea el cáncer de mama al lenguaje y la acción contra este mal, entonces el primer paso es que las mujeres con mastectomías se hagan visibles unas a otras. Porque el silencio y la invisibilidad van de la mano de la impotencia”.
Audre, por supuesto, no aceptó las prótesis, a pesar del enfado de las enfermeras y de la reprimenda de su médico, quien no pestañeó al aconsejarle que las prótesis eran fundamentales a la hora de reinsertarse en el mundo social y laboral. Sí, queridas lectoras, ¡ríanse ustedes! ¡Precisamente a ella venían a hablarle de discriminación! “Sugerir que la prótesis es una solución a la discriminación laboral es como decir que la forma de luchar contra el prejuicio racista es que los negros simulen ser blancos”. Ésta era Audre Lorde.
Tras más de 14 años de lucha y 3 años después de que su relación sentimental con Frances Louis, su compañera de vida, se disolviera, la vida de nuestra querida amazona tocó su fin. El 17 de noviembre de 1992, aquella guerrera amante de las mujeres que vivió por y para nosotras, jugó su última carta y abandonó la partida. Contaba con 54 años. A su lado estaba la mujer que la acompañó en sus últimos años: la profesora y activista Gloria I. Joseph.
En una ceremonia africana, antes de fallecer, Lorde tomó el nombre de Gambda Adisa, que significa “guerrera que hace saber su significado”. Sobran las palabras.
Y ahora les dejo con la lectura de dos de sus poemas más emblemáticos.
Mujer [pertenece a su séptimo libro de poemas, El unicornio negro, del que Adrienne Rich, íntima amiga de la poeta, dijo: "Audre Lorde se niega a circunscribirse a una única identidad simple. Escribe como mujer negra, como madre, como hija, como lesbiana, como feminista, como visionaria"]
Sueño con un lugar entre tus pechos
para construir mi casa como un refugio
donde siembro
en tu cuerpo
una cosecha infinita
donde la roca más común
es piedra de la luna y ópalo ébano
que da leche a todos mis deseos
y tu noche cae sobre mí
como una lluvia que nutre.
Afuera [pertenece también a su libro de poemas El unicornio negro]
En el centro de una ciudad cruel y fantasmal
todas las cosas naturales son extrañas.
Crecí en una confusión genuina
entre césped y maleza y flores
y lo que significaba de color
excepto la ropa que no se podía blanquear
y nadie me llamó negra de mierda
hasta que tuve trece.
Nadie linchó a mi mamá
pero lo que nunca había sido
había blanqueado su cara de todo
excepto de furias muy privadas
e hizo que los otros chicos
me llamaran agrandada en la escuela.
Y cuántas veces he vuelto a llamarme
a través de mis huesos confusión
negra
como médula queriendo decir carne
y cuántas veces me cortaste
e hiciste correr en las calles
mi propia sangre
quién creés que soy
que estás aterrorizado de transformarte
o qué ves en mi cara
que no hayas descartado ya
en tu propio espejo
qué cara ves en mis ojos
que algún día
vas a
reconocer como la tuya
A quién maldeciré por haber crecido
creyendo en la cara de mi madre
o por haber vivido temiendo la oscuridad potente
usando la forma de mi padre
ambos me marcaron
con su amor ciego y terrible
y ahora estoy lasciva por mi propio nombre.
Entre los cañones de sus terribles silencios
Madre brillante y padre marrón
busco ahora mis propias formas
porque nunca hablaron de mí
excepto como suya
y los pedazos con que tropiezo y me caigo
aún registro como prueba
de que soy hermosa
dos veces
bendecida con las imágenes
de quienes fueron
y quienes pensé alguna vez que eran
de lo que traslado
hacia y a través
y lo que necesito
dejar detrás de mí
más que nada
estoy bendecida en los seres que soy
que han venido a hacer de nuestras caras rotas
un todo.
Más información:
- Biografía de Audre Lord: http://es.wikipedia.org/wiki/Audre_Lorde
- Documental The edge of each other battle: the vision of Audre Lorde, realizado por Jennifer Abod.
Desconocidas y Fascinantes: Valerie Solanas con Consuelo Salguero.



Valerie Solanas, un abecedario de malas experiencias con Consuelo Salguero.
Valerie Solanas, feminista radical norteamericana; nació en Ventor, Nueva Jersey el 9 de abril de 1936 y murió el 26 de abril de 1988. Su vida estuvo repleta de experiencias amargas. En la infancia sufrió abusos sexuales por parte de su padre y más tarde su abuelo la maltrató físicamente.
A partir de la adolescencia y a lo largo de su corta vida, mostró una conducta antisocial y agresiva. Fue prostituta, drogadicta, mendiga, acusada de asesinato frustrado y estuvo recluida en hospitales psiquiátricos. También se dice que tuvo un hijo en su juventud, que donó en adopción.
Todos estos datos, apuntan a la descripción de una mujer rebelde, que intentó con su inteligencia y coraje resurgir del inframundo que habitó. A pesar de encontrarse sola y en la calle con solo 15 años, logró acabar la secundaria. Después se matriculó en la universidad de Maryland para cursar la carrera de psicología, y destacó como buena estudiante. La universidad le pagó los estudios gracias a sus trabajos de experimentación con animales en el laboratorio del centro.
También colaboró en el periódico estudiantil. Allí fue donde por primera vez escribió sus proclamas con las que instigaba a las mujeres a procrear sin la necesidad de los hombres.
Parece ser que después de graduarse como psicóloga, decidió viajar por todo el país, lo hizo ejerciendo la prostitución y la mendicidad; dato muy curioso, si tenemos en cuenta el odio de Solanas hacia los hombres, lo que demuestra, la imposibilidad de caracterizar de una forma unívoca su compleja personalidad.
En 1966 se instala en el Greenwich Village, barrio neoyorquino reino de artistas, bohemios y vividores, y ahí comienza a fraguar sus escritos; hay que tener en cuenta que la ambición de Solanas era enorme. Deseaba, más que nada, ser una intelectual y escritora que desde el feminismo más radical transformara los cimientos de la sociedad norteamericana de la época. Escribió una obra de teatro traducida al español como “A tomar por culo”, provocadora, escandalosa y pornográfica, que trata sobre una prostituta que odiaba a los hombres y un mendigo.
En 1967 le ofreció a Andy Warhol, un único ejemplar mecanografiado, este lo arrinconó y el borrador de la obra nunca fue devuelto a su autora. Este hecho fue el veneno que llevó a Valerie a intentar acabar con la vida de Warhol.
En ese mismo año Solanas escribe el famoso manifiesto SCUM, “sociedad para el exterminio de los hombres”, que edita, publica y distribuye ella misma, y en el que expone de forma desgarrada, a veces soez y vulgar, y siempre provocativa, como destruir, aniquilar, y prescindir del hom-bre. Hay que aclarar que si se hace una lectura en profundidad de esta obra, se pude ver como Valerie también es contraria a una inmensa multitud de mujeres, que perpetúan la primacía del patriarcado; denuncia la sociedad capitalista y la alienación del trabajo (al dinero lo llama “mierda abstracta”). Así que, en el fondo la crítica despiadada que hace de la sociedad Occidental es demoledora, y la mujer no es presentada de ninguna manera como una víctima frente al hombre. Solo las mujeres que ella denomina “civilizadas”, conseguirán la total transformación reparadora del mundo. Un mundo en el que para Valerie, no hay cabida para los hombres.
En alguna ocasión, declaró que su manifiesto no era más que un grito de rabia para hacer reflexionar a la sociedad.
Por aquellos días, conoció al editor francés Maurice Girodias, especializado en publicar obras de autores “malditos”: quien le dio un adelanto de 600 dólares por una próxima obra. Y ahí comienza el desquicie de Valerie. Piensa que tanto Warhol como Girodias, le han engañado, y que este último se ha hecho dueño de toda su futura producción literaria.
El 3 de junio de 1968, Valerie protagonizó el episodio que la ha hecho famosa: disparó tres veces a Andy Warhol. No lo mató, pero lo dejó tocado para el resto de su vida. Ella misma se entregó a la policía. Declaró que lo había hecho porque el artista tenía demasiado control sobre su vida; y pidió que leyeran su manifiesto SCUM para comprender su postura.
Fue condenada a tres años de cárcel pero acabó en un centro psiquiátrico.
Tuvo más de una amiga-amante. Sara Stridsberg, en una biografía semificcional que hace de Solanas, habla de una cosmogirl que durante los estudios de psicología de Valerie se convirtió en su mejor amiga-amante. Compartían inquietudes intelectuales (feministas radicales) y se describían a sí mismas como “las dos únicas putas intelectuales de todo el país”.
Para despedirnos de Valerie, reproducimos las palabras poéticas y devastadoras de Sara Stridsberg: “Una habitación de hotel en el distrito putañero de Tenderloin, en San Francisco. Es abril de 1998 y Valerie se muere de neumonía en un colchón sucio, entre sábanas amarillentas. Al otro lado de la ventana parpadean letreros de neón rosa y la música porno trabaja día y noche. El 30 de abril, el personal del hotel encuentra su cadáver (…)
Para saber más:
*Valerie Solanas, manifiesto SCUM.
*Película: yodisparéaAndyWarhol(1996)
*Novela: Escuela de sueños de la escritora sueca, Sara Stridsberg.
El Manifiesto de SCUM – Valerie Solanas (1967). Traducción española de una clásico del feminisno radical de la década de los sesenta, precedida del ensayo SCUM, Cell 16 y la Revolución Hiperfeminista.
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