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Déjate Llevar (al huerto)

Publicado el Abril 30th, 2015 | por InOutRadio

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Déjate llevar (al huerto): ‘Sexo enfadado’

Reconozcámoslo, algunas parejas disfrutan rompiendo una y otra vez por el mero placer de reconciliarse, sobre todo cuando la reconciliación implica mantener sexo enfadado. ¿Y qué es el sexo enfadado? Podemos definirlo como nos plazca, pero todas nos hacemos una idea bastante exacta. Follar con rabia, con resentimiento, sabiendo que nos estamos reconciliando para romper de nuevo dentro de unos días. Arrancar más que desabrochar, morder más que besar, aspirar más que chupar, arañar más que acariciar… Eso es el sexo enfadado. Vendría a ser algo parecido al sadomasoquismo, pero con dos sádicas, o con dos masoquistas, según se mire. Y también con menos porcentaje de juego y mayor nivel de odio, por supuesto. Aunque algunos complementos asociados tradicionalmente al sadomasoquismo pueden resultar útiles también para el sexo enfadado: látigos, cadenas, esposas, pinzas…

Además de una acción y una puesta en escena de carácter más bien violento, el verbo también es parte importante del sexo enfadado. Si vamos a causar rasguños y moratones en otro cuerpo, no proceden el silencio ni las palabras bonitas, hay que hacerlo usando un vocabulario adecuado, como por ejemplo “¡ven aquí, zorra, voy a marcarte como a una res!”, o “¡no te resistas, cabrona, déjate follar!”, o cualquier otra expresión similar, siempre que sea soez y ofensiva.

Por otra parte, es indudable que el sexo enfadado requiere una buena forma física, de lo contrario, al día siguiente seréis todo agujetas. En este sentido, si se hiciera un estudio, quizá llegaríamos a la conclusión de que las parejas que practican sexo enfadado están más cachas que la media.

Pues eso, que de todo hay en la Viña de la Señora, y que nadie se crea con autoridad para juzgar a las demás por cómo se comportan en la cama o por sus métodos para ponerse cachondas. En el fondo, se trata de dejarse llevar y de follar como se quiera o como se pueda, ya sea como ángeles o como posesas. Y si no, que se lo pregunten a Regan Macneil, la niña de El Exorcista, toda una experta en sexo enfadado y en otras disciplinas igual de complicadas, como girar la cabeza 360° o bajar las escaleras haciendo el puente…

Carme Pollina – La Polli



 

 

 

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