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Desconocidas & Fascinantes

Publicado el mayo 29th, 2017 | por InOutRadio

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“Big Mama” Thornton: Una gran mujer (en todos los sentidos) por Eulàlia Amigó

El blues en la década de los cincuenta carece de estrellas femeninas salvo por dos excepciones notables: Koko Taylor, una de las máximas representantes del blues de Chicago, y la sureña Big Mama Thornton.

Le llamaban Big Mama no solo por su gran tamaño (era alta, fuerte y gorda), sino también por su voz potente y su personalidad desacomplejada. El compositor Jerry Leiber la recuerda como la mujer más grande, más peligrosa y más respondona que había visto en su vida. Una cuerpo de 159 kg unido a una cara llena de cicatrices de cuchillas de afeitar.

Era famosa por trangredir los roles de género: en sus actuaciones vestía pantalones, camisas y sombrero y, en ocasiones especiales, traje y corbata. Según Katie Presley, autora de Adventures in Feministory: Women Sing the Blues, era abiertamente lesbiana e interpretaba canciones arriesgadas sin ningún tipo de pudor. Su actitud transgresora no encajaba con los estereotipos tradicionales de la mujer afroamericana.

Big Mama Thornton con B.B King y Roosevelt Sykes

Big Mama Thornton con B.B King y Roosevelt Sykes

Destacaba por su capacidad de improvisación y a menudo se enzarzaba en comentarios y réplicas subversivos con los miembros de su banda. Su carácter anárquico podía provocar que apareciese en un concierto y no cantara ninguna de las canciones que tenía programadas, sino solo las que le apetecieran en ese preciso instante.

Big Mama Thornton con Roosevelt Sykes

Desde el punto de vista musical se definía a sí misma de la siguiente manera: “mi forma de cantar procede de mi experiencia, nadie me ha enseñado nada. No he aprendido música. Nadie canta como yo”.

Willie Mae Thornton nació el 11 de diciembre de 1926 en el pueblo de Ariton, Alabama, aunque ella se refería siempre a la ciudad de Montgomery como lugar de nacimiento, ya que la consideraba más conocida por ser la capital del estado. Al igual que muchos otros músicos afroamericanos, procedía de una familia religiosa -su padre era pastor baptista y su madre, cantante- y, por lo tanto, el gospel ejerció una poderosa influencia en su formación musical.  Tenía seis hermanos por lo que a la muerte de su madre se vio obligada a trabajar en una taberna limpiando escupideras. A pesar de todo, consiguió su primera oportunidad en el mundo del espectáculo de la mano de Diamond Teeth Mary quien la enroló en una troupe de variedades donde se la promocionaba como la nueva Bessie Smith.

Se trasladó a vivir a Houston, Texas y allí firmó para la compañía discográfica con la que conseguiría su mayor éxito. Aunque actuaba sobre todo en pequeños locales del sur, se sabe que  también cantó en el teatro Apollo de Nueva York. En 1952 grabó la que fue su canción estrella, Hound Dog.



Una canción que se mantuvo siete semanas en el número 1 de la lista de R&B, pero que no obtuvo el reconocimiento masivo que sí alcanzó la versión blanca interpretada por Elvis Presley en 1956 que se convirtió en un hit enorme: número uno simultáneamente en las listas pop, country y R&B y once semanas en lo más alto, además de diez millones de copias vendidas. La canción estuvo siempre rodeada de polémica ya que Big Mama reclamó su autoría aunque finalmente fue adjudicada a Mike Stoller y Jerry Leiber, dos jóvenes blancos, compositores habituales de Elvis en los principios de la carrera del rey del rock. No fue este el único caso controvertido en la carrera de Thornton, ya que en 1961 grabó la canción Ball and Chain, que por razones misteriosas no se editó hasta 1968.



La canción fue grabada por Janis Joplin en 1967 y se convirtió en un éxito rotundo, pero la autora nunca percibió beneficios porque la discográfica se había apropiado de los derechos de autoría. No obstante, Joplin intentó compensar en cierto modo la injusticia contratando a Big Mama como telonera. La blueswoman siempre tuvo una buena opinión de Joplin y no solo alabó su versión de la canción, sino que manifestó que “esta chica siente como yo”.



Durante la década de los sesenta el panorama para la mujeres en el blues era todavía más desolador, aunque paradójicamente el género vivía un importante resurgimiento que lo acercaba a audiencias más amplias y principalmente blancas. En esa época, Thornton se trasladó a vivir a San Francisco y participó en varios festivales de jazz prestigiosos como el de Monterrey en 1966 y 1968 y el de Newport ya en los años setenta donde coincidió con Muddy Waters– con cuya banda grabó un disco- y B.B. King. Viajó en dos ocasiones a Europa formando parte del American Folk Blues Festival. Tanto en la primera gira europea (1965) -de la que surgió un disco grabado con el guitarrista Buddy Guy- como con la segunda (1972) cosechó un gran éxito, lo cual no era muy común porque quienes triunfaban entonces eran los intérpetes masculinos. Por aquellos años grabó también un disco de gospel que incluía grandes clásicos del género, ambición que había alimentado desde siempre.

En 1973 sufrió un grave accidente de coche del que afortunadamente se recuperó, pero su salud ya estaba muy deteriorada por un consumo de alcohol excesivo: tenía serios problemas cardíacos y  hepáticos.

Fue hallada muerta en una pensión a los 57 años el 25 de julio de 1984. Había perdido 116 kg y  pesaba solo 43 kg. Su cuerpo se había fundido literalmente, de la misma forma que el legado de esta autodidacta capaz de tocar la harmónica y la batería de oído cuyo talento le permitió actuar con grandes músicos desde Janis Joplin hasta Aretha Franklin pasando por algunos de los nombres del blues más aclamados.

Para saber más:

Big Mama Thornton: The Life and Music, Michael Spörke, McFarland (2014).

 

 

 

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