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Tírate a la Filosofía

Publicado el septiembre 10th, 2014 | por InOutRadio

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Tírate a la Filosofía: ‘Lánzate al placer por Carrie Romero y Critti Ciruelos

– ¡HOLA CHICAS! ESTA SEMANA, ¿SEGUIMOS CON EPICURO?

– Sí, claro, hoy vamos a hablar de sus ideas sobre el placer.

– Que nadie piense que esto va a subir de tono o algo así, que el concepto de placer que tenía Epicuro es bastante diferente de lo que estamos entendiendo…

– Bueno, tú no digas nada, que así se quedan hasta el final del programa…

– Como comentamos el otro día, la filosofía de Epicuro propone una respuesta práctica ante una situación de malestar social donde los individuos encuentren la serenidad y vivir así de una forma feliz

– Ya ves, estamos igual que en el 300 aC…

– Dicen que todavía no hemos encontrado las respuestas a las preguntas que formularon los griegos…

– Bueno, resulta que para Epicuro el sabio sabe dominarse a sí mismo y lleva una vida feliz

– Entre otras cosas, porque es un ser autosuficiente…

– Justo lo contrario al erudito, que sólo acapara conocimientos

– O al ambicioso, que sólo persigue adquirir  más y más, de lo que sea, sin fin…

– Epicuro propone un arte del buen vivir, basado en la moderación de las necesidades y en el uso racional de la libertad.  Dice, respecto a las adquisiciones materiales: “El que quiera llevar una vida libre no puede adquirir grandes riquezas, por no ser éstas asunto fácil de conseguir sin tener que realizar a cambio servicios al vulgo o a los poderosos. Pero el hombre libre ya lo posee todo en su misma libertad”. Nos han dicho que para ser felices tenemos  que poseer. ¿Somos más felices?

– Creo que es obvio que no. Pero con este discurso debemos ser cuidadosas porque es el discurso que aprovechan los ricos y las ricas para quedarse con el 99% de la riqueza. ¡No señores y señoras! si el 1% de la población tiene lo que necesita el 99% de la población, os daremos guerra. Querer vivir con poco no significa que no nos preocupemos por ese reparto

– Los ambiciosos y las ambiciosas nunca están conformes

–Eso se llama codicia.

– Hablando de adquisiciones, yo hace un tiempo me planteé la posibilidad de comprarme un piso.

– ¿Da vero?

– Sí, hace tiempo, ¿por qué?

– No, por nada, es que no tenía ni idea, no te imaginaba a ti comprándote un piso. En fin. Prejuicios que tengo.

– Bueno, pues estuve pensando en comprarme un piso. La verdad es que, para empezar, lo de estar atada 40 años a una hipoteca me creaba un poco de angustia

– ¿Tú obligada a algo durante 40 años?…No me lo puedo creer. Vamos, no te lo crees ni tú. Antes, debes aprender a comprometerte durante menos tiempo, hermosa, que eres un poco ligera de cascos, como diría Chus Lampreave.

– Total, que para el piso que yo quería, el banco me lo ponía todo muy complicado, pero si compraba uno de los que ellos me ofrecían, uy, entonces todo era maravilloso. Que si el euribor bajísimo, sin IVA, el Notario no cobra, te damos el 100%…bla bla bla. Se me ocurrió preguntarles si ese piso era de algún desahucio…y claro, ya no sabían como justificarse…. Habían echado a una familia y pretendían que me lo quedara yo… hasta que cambiaran las cosas y me quisieran echar a mí… Serán…

–¡Dilo, dilo! ¡Atrévete! ¡No tengas miedo!

– Es igual… Total, que decidí quedarme de alquiler. Bueno, si me dejas, me voy a tu casa con jardín, pero mientras tanto, mi balcón en Poble Sec tampoco está mal

– Me encanta tu balcón…con sus plantas, su ropa tendida, sus conversaciones con los vecinos. La cuestión de  esto que has explicado es ¿por qué decidiste que te querías o debías comprar un piso? Porque todo el mundo lo hace, porque nos sentimos más seguras, porque tienes miedo de acabar en la calle…¿son nuestras esas opiniones?

– Creo que es un poco de todo. Volviendo a Grecia, ya dijimos que en el periodo helenístico vivían en esa situación de confusión y desorden, tanto en el terreno político como en el moral

– Y que la filosofía epicúrea se centra en lo que debemos buscar y lo que debemos evitar para alcanzar una vida feliz, ya que es el fin último de nuestro existir

– Y de esa búsqueda resulta que la base de la felicidad es la obtención del placer“(…) el placer es el principio y el fin de una vida feliz”

– El principio del placer constituye la meta de nuestro actuar

– Y este principio lo fija la naturaleza.Es connatural a los seres vivos. Acercarse a lo que nos provoca placer y querer evitar el dolor. ¡Estamos de acuerdo!

– Aristipo de Cirene elaboró la primera teoría hedonista del mundo griego. ¡Son los cirenaicos! estos sí perseguían el placer como fin en sí mismo, vamos que eran generosos con el placer desenfrenado y frenético

– Después Sócrates y Platón también hablaron del placer, pero ellos, al contrario, critican a los que consideran el placer como una vía para alcanzar la virtud

– Y, unos años más tarde, Epicuro relanza la teoría Hedonista, para él, el placer es: ausencia de dolor, serenidad de ánimo y dicha suave. Si tú quieres, un hedonismo domesticado, razonado y razonable

–El sentido de HEDONÉ, que tiene un sentido de gozo de vivir más que del placer que nosotras entendemos actualmente

–Epicuro habla de placeres cinéticos y placeres catastémicos

–¿QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE UNOS Y OTROS?

– Los placeres catastémicos o en reposo son los más importantes, se llega a un punto de armonía, una armonía que implica la ausencia de dolor, tanto en el cuerpo como en la mente como en el alma. Estos placeres calman nuestro dolor, por eso son los fundamentales

-ATARAXIA, vivir sin perturbaciones en el espíritu, sin ansiedades ni estrés y APONÍA, tener salud en el cuerpo. El hambre, el frío y la sed son los tres dolores fundamentales del cuerpo.

–No tener hambre, no tener sed y no tener frío son las 3 cosas fundamentales para poder  preocuparse por la paz del espíritu

– Los placeres en movimiento o cinéticos, en cambio, son los movimientos de nuestra sensibilidad y no tienen un efecto en calmar nuestro dolor. Son placeres a más a más, extras.

– Es decir, yo salgo a correr, una hora y pico, en mis mejores momentos, y cuando llego a casa, un vaso de agua me proporciona un placer inmenso, pero sobretodo, es necesario. Si no bebo, tendré sed, deshidratación y eso generará un dolor

– Pero si continúas bebiendo agua cuando ya has calmado tu sed, lo que obtienes es un placer también, pero extra, no necesario para calmar ningún dolor del cuerpo sino que te sirve para adornar más tu vida

–El placer no es ilimitado

–¡Exacto! La carne es irracional, no tiene freno, cuando nos gusta algo podemos comer 2 platos de spaguetti o 20 gintonics y es la razón la que debe marcar el límite

– Pero, claro, aquí entran en juego los deseos… toda esta teoría del placer está muy bien, pero, qué hacer cuándo deseas seguir bebiendo, seguir comiendo, o a la mujer de tu prójimo o tu prójima.

– Entonces Epicuro te dice que calcules, que sopeses los beneficios y los inconvenientes de los placeres que se te ofrecen. Para eso tienes la razón

– Es la prudencia la que nos indica qué deseos debemos aceptar y cuáles rechazar

–La ausencia de placer reclama ser colmada, por tanto, me genera un deseo.

– Pero no todos esos deseos son del mismo rango. Epicuro habla de diferentes tipos de deseo

–La primera diferencia es entre los naturales y los no naturales.

–El ansia de poder, la fama, la gloria son deseos no naturales.  De estos, mejor alejarse para llevar una vida sosegada

–Y los naturales se dividen entre los necesarios y los no necesarios. Los deseos naturales y necesarios son todos aquellos que tienen una relación con el dolor. Son de una urgencia inmediata. Requieren satisfacción bajo pena de dolor. Es el grito de la carne: comer, beber, abrigarse. Obviamente son los fundamentales, ya que son los que nos permiten o no la  supervivencia

– Luego están  los naturales pero no necesarios. Éstos no aparecen como reacción al dolor que te produce la sed o el hambre, sino como una variación al placer, son los que provocan un placer en movimiento de los que hablábamos antes. Son de propina, un adorno. Pero no lo fundamental.

–A todas nos gusta comernos un plato exquisito o bebernos un vino de narices…es un adorno. Hay que disfrutarlo, gozarlo. Pero no hay que olvidar que no es necesario.

–Aquí estarían los placeres relativos al sexo. Epicuro distingue entre la mera relación sexual, que considera una necesidad natural del cuerpo y el amor apasionado, que es altamente peligroso, ya que es motivo de desasosiego del alma

–Estoy con él. El amor apasionado perturba el alma

– Y los dolores del alma son los peores, porque quedan grabados los del pasado, y se puede sufrir por los del futuro. En cambio, el cuerpo sólo sufre por los dolores presentes.

– Por eso  felicidad significa ausencia de dolores en el alma  y en el cuerpo. Los placeres primarios y básicos son los de la carne, y, cuando están cubiertos, podemos ocuparnos de los placeres del alma.

– Y, de nuevo, para evitar los dolores del alma, hay que rechazar, eliminar el amor apasionado por una persona, porque produce zozobras y angustias. Pero, a ver… yo quiero conseguir esa paz en el alma, claro, la felicidad, la armonía, pero… no sé si puedo evitar la perturbación al ver a la persona que me hace sentir cosas en el estómago… deseo algo, o a alguien, y pienso (de una manera prudente, claro) que si satisfago mi deseo, eso es bueno, porque elimino la razón que me produce una inquietud… ¿no?

– Pero, algunas veces es mejor no acceder al impulso, Epicuro nos dice:“Ciertamente todo placer es un bien por su conformidad con la naturaleza, y sin embargo, no todo placer es elegible. De igual modo todo dolor es un mal, pero no todo dolor siempre ha de evitarse. Conviene juzgar todo esto con el cálculo y la consideración de lo útil y conveniente

– Entonces, tengo que elegir… también dominar las ansias de placer, que dominan el alma llenándola de angustias y terrores.

– Claro. Tenemos que sopesar con nuestra razón.

¿ESTÁIS DE ACUERDO CON ESO?

  – No, eso lo dice Epicuro, es una cita de su Carta a Meneceo.

– Como os dijimos la semana pasada, una parte importante de la obra de Epicuro son sus Cartas

– ENTONCES, ESTÁBAMOS CON EL DESEO…

 – Vamos, vamos, no seas impaciente… que eso no es bueno para tu felicidad

– Lo que tenemos que hacer es conocer la realidad, lo que nos rodea…¿cómo sabes si algo te provoca dolor o si te da una alegría inmensa? Pues porque antes ya lo has experimentado, o has vivido algo semejante ¿no?

– Si vas a la nieve y se te congelan las manos, pues eso no te gusta, la próxima vez, te llevas unos guantes.

– O se te volverán a olvidar, como a mí en más de una ocasión

– Dice Epicuro que lo que nos muestra la realidad son las sensaciones, las que obtenemos a través de los sentidos en contacto con el mundo.

– Tiene una concepción sensualista, la información del mundo que nos llega a través de los sentidos es cierta, es el fundamento de todo el proceso de conocimiento. Vamos, empirismo total.

– Y no hay que dudar de la sensación, es el camino más seguro para conocer la realidad. Esto es lo que yo siempre digo: hazle caso a tu estómago.

–YA TE HE ESCUCHADO QUE LO DECÍAS ANTES. ¿QUÉ ES ESO DEL ESTÓMAGO?

– ¡No sé si voy a estar de acuerdo con lo que vas a decir! Miedo me das…

– Es que, mira, seguro que todas las oyentes saben de qué hablo

– Y los oyentes

– Sí, claro, estaban incluidos. Pues, cuando nos encontramos frente a un dilema, cuando sabemos que tenemos que tomar una decisión, siempre tenemos dos puntos de vista: la cabeza y el estómago.

– uy uy…

– Damos vueltas y vueltas a las cosas, razonamos…Y mientras tanto, el estómago te está diciendo: escúchame, escúchame….Y nosotras, venga a darle vueltas a la cabecita… Y el estómago es lo que nos marca el  camino. Ojo, que no es que sea el mejor. No, ni mucho menos, pero es lo que soy. Y, a pesar de eso, la mayoría de veces no le hacía caso. Y se quejaba.

– ¿Y cómo  se quejaba tu estómago?

– Mira, yo cada vez que no hago caso a mi estómago, me duele… ¿no te has fijado? ¿No te pasa? Además, piensa, cuando te enamoras, dejas de comer, cuando tienes ansiedad, comes compulsivamente…

-¿Estás diciendo que lo que tú sientes en el estómago es la sensación de la que habla Epicuro? ¿Lo que te dice la verdad del mundo?

–Exacto, los datos recogidos por los sentidos, las sensaciones, son siempre verdaderos, el error proviene del juicio posterior.

– Para Platón, en cambio, sólo la razón era la fuente de conocimiento cierto, los sentidos decía que no sólo no captan la verdad de la realidad, sino que nos engañan y nos desvían del verdadero saber.

– Pero, para Epicuro, es todo lo contrario, los sentidos son  los instrumentos por medio de los que el hombre accede al mundo que le rodea. ¿Te acuerdas de la película “Tacones Lejanos”, de Almodóvar?

– ¿Cómo no me voy a acordar, si sale Marisa Paredes?

– Maravillosa!!. Pues, Marisa Paredes hacia el final de la peli compra la casa en la que vivió de pequeña. Y Victoria Abril, su hija, recuerda que a través de la ventana veía los zapatos de la gente que pasaba por la calle, esperando que fuera su madre la que llegaba, pero sólo veía a la gente a través de los zapatos

– Sí… ¿A dónde quieres ir a parar?

– A mí esa ventana me recordó a Platón y al mito de la caverna. A través de ella sólo se ve una parte de la realidad, los zapatos, y no la verdad, las personas. Los sentidos nos engañan, decía, y Yo me lo creí.

– Así nos luce el pelo a todas y a todos. Platón, junto con otros, nos partió: cuerpo y mente separados y encima, el cuerpo es de lo peorcito y la información que tenemos a través de él, mentira podrida.

– He estado toda la vida confiando totalmente en la razón y poniendo en duda lo que me decían los sentimientos Entonces, ¿qué es lo correcto? ¿cómo hay que hacer las cosas? Y descubro que a quien le tengo que hacer caso es al estómago

– Ya ves. Pero Epicuro nos entiende como un todo Carrie! No es cuestión de darle ahora solo prioridad al otro extremo. Eres cuerpo y mente y alma, para las que crean en el alma. Somos todo y con todo hay que hacer malabares. Encontrar el equilibrio. Yo entiendo lo que tú estás diciendo como que hay que ser sincera con una misma. Pero lo que te provoca dolor de estómago es tanto la sensación como la razón, ¿No? Sientes que no haces lo que quieres y lo sabes. Después está ser sincera con una. Que no es fácil. Pero vamos, tantas cosas no son fáciles en esta partida que no nos sirve como excusa.

– Ya, pero la sensación es el primer principio del proceso cognoscitivo. Y los sentidos son los instrumentos por medio de los que el hombre y la mujer acceden al mundo que les rodea.

–Sí, es el primero, pero no el único. Lo que tú estás llamando razón, para mí es la “vana opinión” de Epicuro. Y esto no quita, que  efectivamente, el amor apasionado, lo elijamos o no –cada una allá con su vida-, perturba, y desestabiliza

– Por tanto, no es un placer definitivo, estable y permanente

– Exacto. Y lo que busca Epicuro es un placer en reposo.

– De esta idea surge un concepto fundamental del mundo y de la cultura griega, que el caos está en constante movimiento y desorden y, por otro lado, que el Cosmos es un todo ordenado y estable.

– Así que el movimiento sugiere la idea de desequilibrio e imperfección, mientras la quietud está más cerca de la perfección.

– Pues yo vivo mejor en el caos, el todo ordenado y estable me acaba creando ansiedad.

– Lo sé, lo que te dije. Tú y yo somos Cuenca-New York

– Es verdad… pero un poco de vértigo tampoco va mal, ¿no? A mí me hace sentir que estoy viva

– El vértigo, las de mi especie, lo encontramos también en posición horizontal, con un mínimo movimiento,

– ¿Y QUÉ MÁS NOS CONDUCE A LA FELICIDAD?

– La Amistad…pero esto lo dejamos para la próxima semana!

 

 

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Acerca de la autora



Una respuesta a Tírate a la Filosofía: ‘Lánzate al placer por Carrie Romero y Critti Ciruelos

  1. Lucia says:

    Hola, soy Lucía.
    Me encanta vuestra sección “Tírate a la filosofia”

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