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Tírate a la Filosofía

Publicado el mayo 26th, 2015 | por InOutRadio

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Tírate a la Filosofía con Carrie Romero y Critti Ciruelos: ”Al-Andalus’

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–¿CÓMO HAN IDO LAS NAVIDADES?

¡Mira tú qué casualidad que las dos nos hemos ido a al-Andalus

 –Tú a los alrededores del reino nazarí de Granada y yo más al sur, hacia la Ysbilia de los almohades y el Cádiz de las Cortes de 1812 que terminaron con el feudalismo en estas tierras. Lástima que el pueblo gritó ¡Viva las caenas! ¿Qué te parece Carrie si hacemos un programa sobre las Cortes Gaditanas?

– Me parece muy bien, así podemos gritar primero el ¡Viva la Pepa! Y hablamos de la primera constitución que hubo en España y una de las más liberales de su tiempo…lástima que nos dé miedo la libertad, aunque esto también nos muestra que sí es posible cambiar una Constitución, que no es una cosa eterna!

–¿QUÉ HABEIS HECHO POR AL-ANDAUS?

– Yo me he ido al pueblo de mis padres. No es que me guste mucho ir por allí, la verdad, pero este año he ido a hacer algo diferente, me he ido a la recogida de la aceituna.

–Yo, comer aceitunas de manzanilla y perderme por las calles. Sevilla no la conocía. Es una hermosura de ciudad. Cádiz ya la había visitado varias veces, pero nunca en invierno. En cuanto encuentre una posibilidad de irme allí, me instalo. Entre la Bahía y el Atlántico, entre el cielo y la escasa tierra, rodeada de agua: el lugar ideal para seres de voluntad acuática como yo.

– Yo estaba en la montaña, en la Sierra de Castril. El pueblo de Castril fue frontera entre el reino nazarí y la corona de Castilla, lugar importante por su labor de vigilancia y defensa de los pasos que a través de la sierra comunicaban tierras cristianas y musulmanas

–¡CONTADNOS COSAS! ¿CÓMO ES ESO DE LA RECOGIDA DE LA ACEITUNA?

– Ha sido todo un descubrimiento. En medio del campo, sólo ves olivos a tu alrededor, olivos y cielo azul. Y las ramas llenas de unas bolitas negras preciosas, brillantes, como tesoros. Después nos metemos debajo del árbol, empezamos a menear las ramas, a varear y no de cualquier manera, sino dándole de forma  que no le hagas daño al árbol, para que en la próxima Primavera aparezca la flor que será la futura aceituna. Así de árbol en árbol

–Fíjate cómo la gente de campo cuida con sentido la naturaleza. Anda, que vayan los ecologistas urbanitas a darles lecciones!

–Desde lejos era precioso, veías saltar las aceitunas, esas bolitas negras que te estaba regalando el árbol. Recoges el fardo, que has ido cambiando de olivo a olivo…y lo vacías en un remolque, hasta que se llena y te lo llevas a la cooperativa.

–Cooperativas! Cooperativas! Fuera intermediarios que se quedan con la mayor parte de la ganancia y nos suben los precios. ¡Asociémonos en cooperativas!

–Lo mejor, el olor, el olor de los kilos de aceitunas. Y en medio, paramos a almorzar, con la bota de vino, un trozo de pan, chorizo y las risas…me ha dado pena volver, la verdad.

–¿Son tus tierras o has ido de peona? ¿Necesitabas la extra de navidad?

–Todavía son de mi padre

–Nena, eres latifundista. ¡Cásate conmigo!

–¿Y A TI POR SEVILLA?

–Yo me he pasado medio viaje cantando a Lole y Manuel. Llego a SEVILLA. En la estación de Santa Justa –que ya sabéis que yo en cuanto puedo viajo en tren (es importante para darme cuenta de la finitud del mundo, de lo arbitrario de las fronteras, de la hermandad y la diferencia humana). Total que cojo el mapa. El hotel está al lado del GUADALQUIVIR. Me acuerdo de la canción de El río de mi Sevilla. Anda mira a ver si la encuentras Satchi.

–MU flamenca vienes tú… Y eso que ya han pasado unos días, tenías que haberla escuchado nada más volver… uff…

–El Guadalquivirel nombre que le dieron los árabes (los romanos lo llamaron Betis) fue la puerta de entrada por donde penetraron las grandes civilizaciones orientales en busca de metales y del mercado, ya que el río comunicaba las riquezas mineras de Sierra Morena y el comercio mediterráneo dominado por fenicios y griegos. Me mezclo, como la ciudad está construida, y me siento tartessa y fenicia y griega y mora y judía y cristiana

– Todos esos pasaron por el río de mi pueblo, el Guadiana menor, afluente del río de tu Sevilla. Tierra de mezclas. Nos gustan las mezclas.

– Al desintegrarse el califato de Córdoba y nacer los reinos de Taifas (1031), Sevilla se convirtió en el más importante de ellos, bajo la dinastía Abaddí. Los Almohades la llamaron YsbiliaFue su capital y la embellecieron

–Castril cayó en manos de los cristianos en 1489, tres años antes de la toma de Granada por los Reyes Católicos. Les costó. Estuvieron batallando desde 1319. 170 años. Y este año he visto que están restaurando los restos de muralla árabe en la peña

–¿En el pueblo del latifundista de tu padre hay murallas árabes?

–En lo alto de la peña. Han encontrado restos nazaríes y almohades, como la Torre del Oro

–¿A ver cuándo me llevas a visitarlo que he estado viendo fotos y es una pasada!

–Pues cuando quieras. Además, mi madre tiene un cortijo!

–¡latifundista!

–¿qué más has hecho en Sevilla?

–El primer día camino por el paseo del río: Torneo. Veo a mano derecha La Cartuja y al otro lado del Puente Isabel II,  la reconstrucción de una parte del castillo de San Jorge, donde estuvo la Inquisición y está el barrio de Triana. Llego a la Torre del Oroque fue el último eslabón del sistema defensivo que unía los alcázares con la estratégica zona del puerto. Fue levantada entre 1220 y 1221. Me la intento imaginar con los azulejos dorados que la recubrían. Su nombre no viene, como muchos creen, de que fuera el lugar donde se guardaba el oro que venía de América que, efectivamente, sí se descargaba en sus inmediaciones pero para la casa de la Moneda no allí

–Yo estuve en Sevilla hace 6 ó 7 años. Me sorpendió y me encantó

–En esta ciudad  blanca y albera, me acuerdo de Manuel Machado, poeta modernista decadente y de uno de sus poemas. Les recito a mis acompañantes, por la confianza -que ya sabéis que soy muy tímida con desconocidos y desconocidas- un trocito de su poema Retrato

Esta es mi cara, y esta es mi alma: leed

Unos ojos de hastío y una boca de sed…

Lo demás…Nada…Vida…Cosas…Lo que se sabe…

Calaveradas, amoríos…nada grave.

Un poco de locura, un algo de poesía,

Una gota del vino de la melancolía…

¿Vicios? Todos. Ninguno…Jugador, no lo he sido;

Ni gozo lo ganado, ni siento lo perdido.

Bebo, por no negar mi tierra de Sevilla,

Media docena de cañas de manzanilla.

Las mujeres…-sin ser un Tenorio ¡eso no!-

Tengo una que me quiere, y otra a quien quiero yo.

Me acuso de no amar sino muy vagamente

Una porción de cosas que encantan a la gente…

La agilidad, el tino, la gracia, la destreza,

Más que la voluntad, la fuerza y la grandeza…

Mi elegancia es buscada, rebuscada. Prefiero

A lo helénico y puro lo “chic” y lo torero.

Un destello de sol y una risa oportuna

Amo más que las languideces de la luna.

Medio gitano y medio parisién –dice el vulgo-

Con Montmatre y con la Macarena comulgo…

Nena, tengo que volver a Sevilla en primavera. Olor a azahar por todas las calles!!!

Oye ¡Yo quiero ir a Sevilla para que me recites poemas! En Bilbao no recitaste ná! ¡A ver si no me vas a tener confianza!

–Me meto hacia el centro de la ciudad. Como siempre, busco la Juderíaque aquí está en el barrio de Santa Cruz.

– ¿QUE ES LA JUDERÍA?

Sin título

–Es como se llama a los barrios judíos. En algunos casos estaba determinada por ley como lugar exclusivo de residencia de los miembros de esa comunidad. Surgieron  como resultado de la concepción de la sociedad segregada en entidades étnico-religiosas y de las coyunturas históricas de mayor o menor tolerancia religiosa o de persecución (POGROMOS). En Catalunya y Mallorca se llaman Calls.

–Haremos una visita al Call de Barcelona y os explicaremos cómo vivían

–El  barrio de Santa Cruz es turístico. Pero en estas fechas hay pocos turistas, así que lo puedo pasear. Deleitarme. Perderme por las callejuelas. Los árabes ignoraron la geometría de la urbe romana y construyeron sus casas apiñadas en aljamas alrededor de las mezquitas, que eran su centro de reunión. Esto dio lugar a calles laberínticas, muchas veces sin salida, estrechas para protegerse del sol estival y casas que se articulaban en torno a un patio con una fuente o un pozo abundante de vegetación. Me meto en los patios llenos de alpilistras, mi planta favorita,  y azulejos de figuras geométricas

–Yo paseo por campos de olivos. Descubro ruinas. Lo que queda de la casa donde nació mi padre y un antiguo molino donde la gente iba a moler el trigo. Me doy cuenta de lo urbanitas que soy porque me sorprendo viendo una higuera sin hojas en invierno. Se me olvidó que la había visto en agosto, frondosa, mi madre trepando buscando higos. Se me olvidan los ciclos de la naturaleza. ¡Urbanitas! Por mucho montañismo que haga!

–Llego a la Placeta de las Tres Cruces, donde las crónicas sitúan la persecución y matanza de los judíos sevillanos la madrugada de junio del 1391. Hubo conversiones masivas. Apareció la comunidad judeoconversa o los cristianos nuevos, que no dejaron de ser discriminados social y legalmente.

–En Castril un musulmán ayudó a los cristianos a tomar el pueblo. Lo nombraron alcalde, alguacil y le dieron muchas propiedades.

–Su dispersión produjo la fundación de comunidades SEFARDIES en numerosas ciudades de Europa y del Mediterráneo, por ejemplo en Turquía, en Salónica. Entro en el Centro de Interpretación Judería Sevillana. La chica que la lleva, una sevillana que nació en Barcelona, habla con pasión. En una de las vitrinas hay una ropa de niño o niña pequeña enmarcada. Los sefardíes, al marcharse de España, se llevaron con ellos las llaves de su casa pensando que un día podrían volver. Cuando ella estuvo en la comunidad sefardí de Salónica, una mujer, que había perdido la llave le dio esa ropa, que es lo que la había unido a esa España que fue tolerante y se volvió intolerante. Al final del pequeño museo, una cortina negra da paso a un círculo cerrado rodeado de espejos que te dan la multiplicidad de tu propia identidad, de nuestra identidad. Colgando del techo, llaves de todas las familias sefardíes que han vuelto a Sevilla. Odio esta puta costumbre que se volvió a usar durante el holocausto nazi. La segregación en losGuetos que deriva de la palabra italiana ghetto, que era el nombre de la judería de Venecia de 1516.

–¡Me parece que hoy usamos muy a la ligera la palabra gueto!

–De esta realidad nacieron la experesión, muy usada en la política para cubrirse unos a otros: Tirar de la manta: Los “cristianos nuevos” fueron los judíos que prefirieron quedarse y convertirse o simular que se convertían al cristianismo. Aceptaron el bautismo. A partir de la crisis del XVII quebró la tolerancia con ellos. Los “cristianos viejos” se vanagloriaban de su “limpieza de sangre” por lo que en 1610 en la Capilla del Cristo del Perdón de la Catedral de Tudela se colgó un gran lienzo con los convertidos en Era un manta donde se escribía el nombre judío y el cristiano  y luego aparecieron, creo que se llamaban los “linajeros” que eran una especie de abogados que amenazaban y por lo tanto chantajeaban a las familias conversas con tirar de la manta y demostrar su origen judío.

– Yo descubro que en esa zona fronteriza había un peaje, peaje, que viene del latín: pedaticum, derecho de poner el pie. Si querían pasar por ahí, tenían que pagar…no había otro camino. Lo mismo que las autopistas con  peajes actuales, con la diferencia de que ahora hay diferentes caminos para ir a un lugar pero los que te indican constantemente son los de pago: derecho de poner las ruedas. ¡Lo que nos costó evitar los peajes de camino a Bilbao!

 –La segunda expresión: Colgarle el sambenito a alguien. El Tribunal de la Inquisición imponía como castigo en algunos delitos el que condenado llevase durante un tiempo, que podía ir de varios meses a toda la vida, un saco bendito, término que terminará degenerando en lo que se conoció como sambenito. Era un traje penitencial de lana y normalmente de color amarillo que se acompañaba de un sombrero alto de papel prensado en forma cónica. La indumentaria era bendecida por el cura. A raíz de la muerte de Torquemada se colocaría en el sambenito la cruz de San Andrés, cruz en aspa y  no la tradicional al no considerar a los herejes dignos de llevarla. Los condenados eran obligados a marchar por la ciudad descalzos, vistiendo el sambenito y con un gran cirio encendido en la mano. Sin duda una eficaz manera de humillar públicamente al condenado y que no acababa con la finalización de la condena.

–Una vez cumplido el plazo, el sambenito debía colgarse en la iglesia a la que pertenecía el hereje para que nadie olvidara nunca su culpa indicándose a su lado el nombre de la familia, el crimen cometido y el castigo sufrido

–Salgo del museo y me dirijo al Callejón del agua y vuelvo a cantar a Lole y Manuel: “De lo que pasa en el mundo/ por Dios que no entiendo ná/ el cardo siempre gritando y la flor siempre callá”. Me meto por la calle Vida y oigo una fuente. Me meto por unas callejuelas abovedadas y antes de salir a la luz, aparece la Giralda a lo lejos, esbelta, de una finura y elegancia que duele, envuelta en naranjos que atardecen.

–Yo también recuerdo la primera vez que vi la Giralda, en la placita de la Catedral, que por cierto, tiene el retablo más grande de la cristiandad (360m2), recubierto de pan de oro. Y están los restos de Alfonso X el Sabio.

–Este minarete almohade es uno de los tres que quedan,  (los otros están en Rabat y Marraquesh). Fue levantada hacia mediados del XII. El campanario y la torre con veleta o giraldillo (que le da nombre) fueron construidos en 1400, después del terremoto (1356) que derrumbó el yamur original. Ya sé que voy a pasar por esta calle varias veces en esta estancia. Me vuelvo a acordar de Manuel Machado porque sé que no será lo mismo:

“Lo precioso es el instante

que se va”

–Recuerdo una frase que leí en la almazara: La verdad, como el aceite, queda siempre por encima.

– Paso por una plaza donde cantan villancicos con música de sevillanas y veo una placa que recuerda al Don Juan. Me gusta más el Estudiante de Salamancade Espronceda y el de Byron que el de Zorrila. ¡Son más malditos, más románticos, más negros, más outsiders! Silbo el Don Giovanni.

– -El 23 entramos a un bar a tomar unas cañas que es lo que se hace por las tardes en Castril. En una mesa, una familia. Uno de ellos toca una guitarra. Los abuelos, por lo bajito, cantando villancicos. Unos minutos después, la abuela se atreve y se arranca a viva voz. El bar se calla. Acaba el primer villancico. El bar lleno de expectación para que se arranque con el segundo. Silencio. La abuela, de 80 años, se levanta y sale a fumar. Tradición y modernidad.

–Luego me acuerdo de Carmenasesinada por Don José y de las mujeres asesinadas por violencia machista en el 2012, y me voy para la fábrica de tabaco –actual Universidad-. Fue uno de los edificios más grandes de la España del siglo XVIII y uno de los más innovadores de la Europa preindustrial debido a sus drenajes, canalizaciones subterráneas y un complejo sistema de ventilación. La elaboración del tabaco fue un lucrativo monopolio estatal en el que llegaron a trabajar 3000 cigarreras, entre ellas, la famosa Carmen de la novela de Mérimée, escrita en 1845 y publicada en el 47.

–Que sirvió de inspiración a la ópera de Bizet estrenada en la Ópera-Comique de París en 1875.

–Los Reales Alcázarez, consagración del arte mudéjar (síntesis de las dos culturas y estilos: el adorno almohade adaptado a las creaciones góticas cristianas) construido sobre los alcázares califales del IX, me pasman y me pasman.

Es que los Alcázares sevillanos no tienen mucho que envidiarle a la Alhambra.  Yo bajé un día  a Granada y no fui a verla sino que pasamos por el internado en el que estuvo mi padre de pequeño. Ahora hay un hotel. Nos colamos. Mi padre me explica. Me parece escuchar los correteos de los niños. Me gusta compartir este viaje a su pasado.

–¡Es un privilegio compartir eso con tus padres! Yo también fui al Museo de Bellas Artes de la ciudad. ¡Sorpresa! Edificio barroco construido a comienzos del XVII para reformar la antigua casa fundacional de la merced Calzada. ¿Cuál es la sorpresa, querréis saber? Murillo es la sorpresa. Como siempre, dejada llevar por el prejuicio, había rechazado mirar a este pintor conocido fundamente por sus obras religiosas. Sé que es demasiado dulce y amable su pintura y mi sensibilidad está más cerca de la negritud de Goya. Pero me emocioné. Me emocionaron hasta sus cuadros religiosos. Se me olvidó el prejuicio y me llegó un aire de humanidad.

–¡¡Cristina!! ¿Dejaste a un lado el prejuicio?

–En el 1492 Sevilla se convirtió, por Decreto Real, en sede del centro de Contratación de Indias (1503) detentando el monopolio del comercio con América a lo largo de más de 200 años. Triplicó su población. Fue la ciudad más destacada de toda España y una de las más importantes de Europa y la de atmósfera más abierta y cosmopolita de todo el Imperio. Favoreció el establecimiento de una colonia de comerciantes flamencos e italianos que le dio vitalidad y riqueza.. Además de la nobleza de cultura, heredera del ambiente humanista de la primera mitad del XVI y de la burguesía mercantil Sevilla ofrecía también una vivaz circulación de vagabundos, gente de mal vivir y pícaros (Rinconete y Cortadillo. Novelas Ejemplares de Cervantes), al margen de la sociedad civil.

–En esa Sevilla inicia su formación Velázquez y en su cárcel estará prisionero Cervantes (1597), acusado de apropiarse de dinero público y descubierto al ser encontradas diversas irregularidades en las cuentas que llevaba. En esa cárcel, engendró, según se dice en el mismo prólogo, El Quijote.

–Me dejo por visitar cosas, lugares.

–Tenemos algunos nombres de mujeres sevillanas a las que estudiar: Ana Caro, poeta del siglo de oro; Luisa Roldán conocida como La roldana, escultora; Ángeles López de Ayala Molero (1856-1956) librepensadora, masona y feminista y la pintora María Laffitte.

–¿Y QUÉ OS HAN TRAIDO LOS REYES?

–Regalo viene del latín regalis, es decir, real, propio de un rey. Yo prefiero hablar y entregar recuerdos, que etimológicamente viene de re (nuevo) + cordis(corazón). Antes se creía que la mente estaba en el corazón y significaría “volver a tener a alguien en mente”. Igual que acordarse, etimológicamente significa “unir corazones”

–De los regalos, de comprar objetos, hablaremos, entre otras cosas, la semana que viene porque hemos hecho una visita a una tienda muy famosa recién abierta en la Plaza Catalunya donde antes había un frontón modernista precioso y nos hemos quedado pasmadas!

 

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