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Artisteando

Publicado el Julio 19th, 2017 | por InOutRadio

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La recomendaciones de la escritora, Eley Grey para este verano. Descubre sus gustos y escucha la entrevista

Según palabras de la propia autora Eley Grey, ‘Todas están locas’ es ‘un canto a la diversidad familiar, al amor, a la diferencia y al humor. Un grito a la esperanza, a la alegría y… ¿he dicho ya amor? Pues eso, me complace presentaros un pequeño fragmento de esta novela escrita desde el cariño y la comprensión, apta para todos los públicos y delirante hasta rozar, casi, la locura.’

En su blog puede leerse un fragmento de ‘Todas están locas’:

“(…) Laura no supo qué decir e imitó a Álex en su silencio. Pese a lo que pudiera parecer, no fue un silencio tenso ni incómodo. Se miraron a los ojos mientras la vida en la cocina seguía. Al tiempo que los segundos sonaban entre los cacharros y los platos, la pasión explotó en el espacio que quedaba en el sofá, en medio de las dos, y las paredes del salón recibieron una sacudida tan fuerte que el temblor fue sentido en toda la calle. Las vecinas se asomaron a la puerta de las casas y se preguntaron unas a otras. Aguardaron unos minutos, por si finalmente tenían que llamar a la policía.

 Tras ese primer estallido vendrían más, aunque no siempre serían percibidos por los demás. Laura pudo confirmar que algo en su interior estaba cambiando porque la sangre comenzó a correr muy rápido, como si estuviera en una carrera y necesitara llegar pronto al corazón. Como si los millones de glóbulos rojos cargados de oxígeno pugnaran entre sí por alcanzar el órgano latente, palpitante de adrenalina. La masa de músculos y venas que le pedía más y más ritmo, más velocidad, se había independizado de su cuerpo. Sin embargo, su corazón, que en ese instante había creado su propio sistema nervioso, seguía exigiéndole esfuerzo y alimento.

—No te entiendo —Laura trató de controlar su respiración, en un vano intento por fingir que era normal, que no estaba completamente desbocada.

—No me hagas caso —la sombra del arrepentimiento fue más fuerte y Álex trató de disimular su excitación—. A veces sólo digo tonterías. 

Acompañó la última frase con un nuevo gesto impropio en ella: reposó su mano sobre la de Laura, como para dar mayor credibilidad a sus palabras. Entonces no supo que se estaba equivocando, pero pronto se dio cuenta. Esta vez la sacudida sólo la sintieron ellas, pero fue tan pesada y potente que creyeron imposible que nadie más pudiera percibirla. Pese a permanecer sentada, Laura se vio obligada a sujetar a Álex por los hombros para no caerse. Álex aferró la cintura de su compañera y se acercó peligrosamente a su rostro. Sus labios palpitaron por la presencia certera y la respiración se tornó incontrolable.

 El timbre consiguió frenar de golpe el temblor y todo, o casi todo (porque ya nunca iba a ser igual), volvió a la calma. Álex fue la primera en reaccionar y sacó fuerzas para decir:

—Voy a abrir, pero luego hablamos. (…) 

https://eleygrey.wordpress.com/puntos-de-venta-de-todas-estan-locas/

 

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