Síguenos en:

Delirium Premens

Publicado el noviembre 4th, 2014 | por InOutRadio

0

Delirium Premens: ‘Dolor abdominal’

 

El dolor abdominal es otro de los fenómenos que nos alertan de que se acerca la menstruación, un signo más del síndrome premenstrual, ese amplio rango de síntomas emocionales o físicos sin una causa exacta. Se dice que los cambios en los niveles de hormonas del cerebro pueden jugar un papel determinante, aunque no se ha demostrado. Nadie parece saber por qué nos ponemos premenstruales de repente, lo único que sabemos es que nos transformamos profundamente unos días al mes y que durante esos días nos puede pasar de todo, porque, entre otras cosas, no sólo nos ponemos premenstruales… También nos ponemos… y punto…

Te duele la parte baja de la barriga, dicen que por culpa de las contracciones del útero. Si eres de las más románticas, de las soñadoras, de las que se encuentran en la etapa inicial del enamoramiento, quizá confundes ese dolor con aquello tan típico de las “mariposas en el estómago”. Y si eres del tipo fogosa, más práctica, seguramente prefieres pensar que se trata de algo puramente hormonal y estás encantada de que, con cada contracción, aumente tu impulso sexual hasta llevarte muchas veces al borde del delirio. Y así, mientras te va doliendo la barriga más y más, sientes que tu deseo crece más y más, hasta el punto de ser incapaz de mantener una conversación normal con otra mujer. Y así, cuando una te pregunta por la calle “¿me puedes dar la hora?”, tú oyes otra cosa, lo que tú oyes es “¿me quieres follar ahora?”.

No puedes evitarlo, no puedes esconderte, no puedes correr, no puedes dejar de hablar con mujeres mientras estás salida, porque sería de mala educación. No puedes escapar, el delirium premens te persigue en la calle, en tu vecindario, en el trabajo… Donde sea. En la oficina, se te acerca tu jefa y te dice “mañana empiezas a las nueve”, pero tú entiendes “mañana hacemos el sesenta y nueve”. Luego, en el súper, la cajera te pregunta “¿pagas con tarjeta?”, pero tu cerebro procesa algo muy distinto: “¿me enseñas una teta?”

Y todo por las malditas contracciones del útero que te provocan ese dolor abdominal, que no se va, que te llena la cabeza de pájaros y el estómago de mariposas. Te encerrarías en casa hasta empezar a menstruar, pero sabes que no puedes. Y para no volverte loca intentas distraer tu mente con lo que sea, hasta con estúpidos videojuegos, que no hacen más que seguir confundiéndote sin remedio haciendo que realidad y ficción se mezclen en tu cabeza…

 

Paciencia, dentro de unos días el delirio terminará y volverás a ser tú misma…

Carme Pollina



 

 

FacebookTwitterGoogle+Compartir

Tags:


Acerca de la autora



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir al principio ↑