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Déjate Llevar (al huerto)

Publicado el agosto 28th, 2015 | por InOutRadio

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Déjate llevar (al huerto): ‘Salidas del armario’

Dejarse llevar implica hacer lo que se quiere hacer de verdad, y eso estaría muy bien si no fuera por las consecuencias que todo acto conlleva. Y cuando se trata de salir del armario, las consecuencias pueden ser graves, sobre todo si no se han tenido en cuenta antes de decir a la familia y a todo tu entorno que eres lesbiana. A veces, incluso puede ser mejor no decir nada y dejar que lo vean con sus propios ojos… 

Salidas del armario

Salir o no salir… Ésa es la cuestión. ¿Tiene sentido gritar al mundo: “soy lesbiana y me encanta”? ¿Acaso alguien grita “soy heterosexual y me encanta”? En un mundo ideal, no haría falta que nadie saliera de ningún lugar, porque todas y todos viviríamos compartiendo un mismo espacio en plena igualdad. Pero no es así, y si no salimos nadie nos ve, no existimos, excepto cuando se trata de pagar impuestos. A la hora de contribuir al mantenimiento de la maquinaria de gobierno existimos como las que más, en total igualdad con heterosexuales, asexuales, metrosexuales y otras faunas sociales.

En cualquier caso, salir del armario implica siempre la necesidad de dejarse llevar. Salimos porque queremos salir. Pero, en este caso, no te vamos a recomendar que te lances de cabeza sino que, por el contrario, sopeses muy bien los pros y los contras de tu salida. Ten en cuenta las características de tu entorno: ¿es abierto o, por el contario, es muy homófobo? ¿Qué relación tienes con tus progenitores? Si tu padre es militar y tu madre acude asiduamente a misa vespertina, mejor que salgas del armario cuando te hayas emancipado. O, si quieres decírselo de todas maneras viviendo bajo su mismo techo, asegúrate de tener las puertas abiertas en casa de alguna amiga o de algún pariente de mentalidad abierta, por si tuvieras que salir por piernas.

Lo mejor que te puede pasar es salir del armario acompañada por una novia o por una amiga lesbiana que ya esté fuera. Para el caso, un amigo abiertamente gay también sirve. Así te sentirás más segura y menos desamparada.

Una vez que hayas pensado sobre todo esto y hayas calculado el alcance de las consecuencias… entonces sí… ¡déjate llevar y sal!

Carme Pollina – La Polli



 





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