Broken Hard – Reanimación
Maniobra de reanimación cardíaca de primeros axilios.
(intro Satchi)
Una semana más, como hacemos siempre en el espacio BROKEN HARD, hablamos de rupturas. Y si algo está claro es que poner fin a una relación implica un riesgo para la salud. Ya vimos en su día que aquella frase que solemos decir “me ha roto el corazón” no es cierta, porque el corazón no puede romperse… ¡Pero sí puede pararse! Es que el corazón… El corazón es un órgano muy raro, un músculo incomprensible para nuestro cerebro, el pobre, que va loco perdido intentando controlarlo, pero no puede… El corazón puede pararse por la pérdida de la mujer amada, sí, pero también por otras causas, como por ejemplo un flechazo o un orgasmo de campeonato, y en todos los casos es necesario revivirlo cuanto antes con ejercicios de reanimación…
(texto Polli)
Ejercicios de reanimación
Reanimar un corazón, en el fondo, tampoco es tan difícil. El problema es que no puedes hacerlo tú misma, necesitas a alguien que lo haga por ti. No tiene que ser amiga tuya, ni siquiera conocida. ¿No te ocurre a veces que vas por la calle y pasa una mujer por tu lado, y te mira fugazmente, y tú la miras, y se te acelera el corazón? Pues eso es una “reanimación momentánea a distancia”, que funciona muy bien para alegrarte el día y no requiere contacto físico ni compromiso emocional de ningún tipo.
Luego está la que llamamos “reanimación física”, la que se lleva a cabo en las distancias cortas y sí requiere, claro, cierto acercamiento. En estos casos necesitas cierta confianza con la chica que te reanime. Puedes contactar con ella de diversas maneras: por Facebook, por correo electrónico, por chat, en un bar de mujeres… Allá cada una con sus estrategias.
Una vez establecido el contacto, y después de unas cuantas copas y un poco de conversación, la chica voluntaria puede hacerte la reanimación de dos maneras. Por una parte, puede poner en práctica la famosa Maniobra de Heimlich, que consiste en que te abrace por la espalda estando tú de pie. En esta posición, la chica empieza por ejercer presión sobre tu abdomen y tu estómago, justo por encima del ombligo, con una mano cerrada y la otra encima. A partir de esta posición inicial, la Maniobra de Heimlich puede evolucionar de mil maneras distintas para completar la reanimación con éxito, así que lo dejaremos a la imaginación de cada una…
Y por otra parte, tenemos la reanimación cardíaca típica, la de toda la vida, la que se practica en los primeros auxilios y que consiste en que la chica te insufle aire por la boca y luego ejerza presión sobre tu esternón con ambas manos, justo en el punto equidistante entre tus pechos. Si alguna vez te hacen este tipo de reanimación, procura apartar tu lengua cuando ella te insufle aire, porque si no, bloquearás el paso del aire hacia tus pulmones y tu corazón no conseguirá latir de nuevo con normalidad. Así que relaja tu lengua y deja que la suya lo haga todo.
Ambos tipos de reanimación cardíaca suelen dar excelentes resultados. Optar por uno o por otro depende, casi siempre, de la chica que te reanime, del momento y del lugar que escojáis para llevar a cabo tan delicada maniobra. Pero lo que sí es seguro es que, con estos ejercicios, tu corazón volverá a latir como si nunca se hubiera parado…
Broken Hard – Colada de corazón
Tiempo atrás, cuando iniciamos la sección BROKEN HARD, dijimos que el corazón no se rompe, pero que sí puede sufrir y enfermar por causas muy diversas: desengaños, discriminación, malos amores… Hoy retomamos aquella idea inicial para proponeros una manera de recomponer corazones maltrechos, esperando que os resulte de utilidad en algún momento de vuestra vida…
Colada de corazón
Ante todo, no os pongáis nerviosas, porque los nervios atacan directamente al corazón, pueden provocar arritmias y taquicardias. Y no queremos eso, ¿verdad que no? Y menos aún si estamos mal.
Lo segundo, muy importante: hay que reconocer las causas y asumirlas. ¿Y cómo se hace eso? Fácil: preguntaos por qué estáis mal, por qué vuestro corazón late desacompasado. Solo es posible encontrar el remedio si se conocen las causas de la enfermedad. Sobre todo, no os mintáis a vosotras mismas, aunque os duela. Pensad en ello en los momentos en que os sintáis medio bien, nunca cuando estéis de bajón. Tened en cuenta que vuestro cerebro tampoco funciona a pleno gas, porque un mal bombeo del corazón suele provocar desequilibrios importantes en todo el organismo, como por ejemplo falta de oxígeno en la sangre y riego cerebral insuficiente. Si no podéis pensar con claridad, mejor que no penséis y lo dejéis para otro rato.
Una vez que estéis tranquilas, hayáis descubierto y asumido las causas, podéis pasar a la acción. Cogéis el corazón y lo dejáis en remojo unos días en un barreño con agua destilada, con Viakal y Vanish a partes iguales. El primero acabará con las calcificaciones, es decir, con esas relaciones tóxicas enquistadas que parecen no terminar nunca; el segundo es ideal para eliminar todo tipo de manchas en forma de malos recuerdos y experiencias traumáticas.
Pasados unos días, que pueden ser más o menos dependiendo del estado de cada corazón, podéis pasarlo a la lavadora. Para los casos más leves bastará con agua fría y ciclo corto; para los más graves, ciclo largo a 40 grados. Y para los graves de verdad, programa con centrifugado. ¡Ojo! No os paséis con la temperatura del agua o vuestro corazón podría encoger y nunca volveríais a ser las mismas. Podríais amar de nuevo, pero menos. Una vez terminado el proceso, dejad que el corazón se seque al aire antes de recolocarlo en su sitio.
NOTA IMPORTANTE: durante los días de colada os sentiréis vacías e incapaces de amar. Es normal, no se puede amar sin corazón. Pero tampoco se puede amar con un corazón sucio y maltrecho.
(vídeo de Youtube: Retomemos – “Corazón roto”)

